Hace un mes, todo parecía perdido. La crisis más grande del Club León en los últimos años parecía haber tocado fondo en la cancha del Estadio Akron, donde Chivas goleó 5-0 al equipo que recién había sufrido la renuncia de Ignacio Ambriz. Desde el palco, un recién llegado Javier Gandolfi admiró la penosa exhibición.
“Encontré a un equipo golpeado, pero la recepción que tuvimos fue muy buena y les puedo asegurar que el entrenamiento de hoy (20 de marzo) fue otro. Están convencidos de que es un momento complejo y queremos sacar este proyecto adelante”.
Hoy, el equipo sueña con llegar a Liguilla y aunque para ello debe vencer el sábado al Toluca y esperar resultados ajenos, esta esperanza se basa en el cambio mental.
El cambio de mentalidad con Gandolfi
Aunque la idea futbolística tardó en carburar dentro del terreno, los resultados acompañaron el inicio del proceso del argentino. El 2-1 en cancha de San Luis fue una bocanada que le permitió seguir trabajando en la fecha FIFA, donde impuso dobles sesiones de entrenamiento para estar a punto física, mental y futbolísticamente.
El 2-0 ante Atlas reafirmó el convencimiento, en un juego que marcó la pauta para los verdes, pues fue la primera que pudieron mantener su arco en cero. El sufrido 1-0 en Puebla fortaleció la idea de Gandolfi, que vio cómo su equipo se asentó cada vez más en la cancha en el 3-1 contra Juárez, con una ofensiva que no dejó de pelear cada pelota dividida y dominó a placer en la posesión.
La racha invicta terminó con el 2-3 ante América en el Nou Camp, aunque la esencia del equipo prevaleció, peleando hasta el final.
Javier Gandolfi en su visita al Puebla. Foto: Mexsport.
El discurso del argentino que “cambia la vibra”
Según las fuentes consultadas, en todo momento, Javier le da el lugar a sus jugadores.
Desde los entrenamientos, donde se aprecia el acercamiento personal con la mayoría de los futbolistas, se transpira confianza.
El ejemplo más reciente fue tras el triunfo de 3-1 sobre Juárez. Frente a los medios, recalcó que todo es, por y para el grupo.
“Estoy muy orgulloso del compromiso de los jugadores. Me siento identificado con ellos, la casa debe hacerse fuerte y respetarse, estamos todos en el mismo barco; es un equipo totalmente unido”.
Desde su llegada, el discurso ha permeado con creces en el jugador, que no tiene ningún problema en expresarlo frente a los micrófonos de los medios de comunicación, los cuales son el enlace entre ellos y la afición.
Uno de ellos es Fernando Beltrán, quien luego del triunfo ante San Luis, recalcó el buen trabajo de Gandolfi a través de su táctica y, sobre todo, el discurso, pues levantó a un equipo moralmente por los suelos.
“Creo que tiene un modo en donde te contagia con tus palabras y nos dio las armas suficientes para hacer un buen partido (San Luis). Sentimos mucha confianza por cómo nos defendía en todo lo que estaba pasando, diciéndonos que peleará a muerte por llegar a liguilla”.
Ismael Díaz celebrando su doblete. Foto: Mexsport.
Dos partidos después, en la previa del duelo ante Juárez, el panameño Ismael Díaz, quien acumula tres goles en los últimos dos partidos, recalcó esta situación.
Si bien aún no se atreve a dar un diagnóstico completo sobre el cambio de él y sus compañeros dentro y fuera del campo, no tuvo reparo alguno en recalcar la confianza que ha impregnado Gandolfi en ellos.
“…al final el profe llegó dando mucha confianza, nos hizo creer en nosotros. Siempre dije desde el inicio que teníamos un gran equipo y no sabría decir exactamente cuál fue el cambio, pero sí cambia la vibra; cuando ganas, te da la confianza de seguir en ese camino”.
Denisse Cupa, psicóloga deportiva, destaca el comportamiento de Gandolfi
La psicóloga deportiva Denisse Cupa compartió su perspectiva profesional sobre el cambio de León, destacando el rol del técnico.
“El comportamiento del entrenador es un factor clave en la construcción de la confianza del equipo, ya que influye directamente en lo que se conoce como “autoeficacia colectiva”, entendida como la creencia compartida de que el equipo es capaz de lograr resultados”, comentó Cupa, psicóloga deportiva que trabaja con atletas profesionales, olímpicos, juveniles e infantiles, además de impartir conferencias y crear contenido en redes sociales con un enfoque en su área.
“Cuando un entrenador transmite seguridad y respaldo, puede influir en cómo los jugadores perciben sus propias capacidades, lo que tiende a reflejarse en decisiones más claras, menor duda en momentos clave y una mayor soltura para competir”, añadió.
“Al fortalecerse la confianza dentro del equipo, aumentan las probabilidades de que se den resultados positivos, lo cual puede generar un efecto acumulativo en el que cada victoria refuerza la mentalidad del equipo y sostiene el nivel competitivo”.
Javier Gandolfi en el partido de León Vs América. Foto: Mexsport.
‘Es más que un motivador’: Omar Oseguera
Omar Oseguera, conductor deportivo en Televisa Bajío, coincidió en que la mentalidad ha sido clave en la reacción del León, aunque aún no se puede dar por salvado el torneo ni se puede considerar que Gandolfi ha triunfado en su llegada a la Fiera.
“Gandolfi, como buen central que fue, lo primero que hizo en el León fue poner orden, tocarles el orgullo a los jugadores y motivarlos como lo hacía cuando era el capitán de los Xolos. Quizás un discurso que al profe Nacho Ambriz ya no le nacía, al ver que sus jugadores mexicanos no le respondían en la cancha”, comentó en consulta con Súper Deportivo.
“Ahora, decir que Javier Marcelo es un motivador únicamente, sería minimizar su trabajo. Tácticamente el equipo trabaja muy parecido a lo de antes, pero este es más compacto, más vertical y no de pasear tanto la pelota. Como las victorias llegaron, pareciera que ahora todo se hace bien y que todos juegan bien; sin embargo, poco ha cambiado más allá del resultado”.
Para Oseguera, es normal que un equipo cambie con la llegada de un técnico, pero ve en el León una motivación más cercana por tratar de salvar el torneo desde lo individual que una nueva mentalidad colectiva.
“Díaz de León ya hacía goles, Cambindo también, “El Nene” jugaba en donde mismo y Cortizo sigue cepillado, entonces… ¿Por qué tan notorio el cambio? Porque así pasa en todos lados. Se va un ‘profe’ y cuando llega el nuevo cambian muchas cosas; los ambientes, los discursos, las caras, las velocidades y hasta las grillas. Pero al León de Javier Marcelo Gandolfi, como a él le gusta que jueguen sus equipos, lo conoceremos hasta el siguiente semestre”, concluyó.