El Departamento de Justicia puso fin a su investigación contra el presidente de la Fed Jerome Powell, eliminando un obstáculo clave para la confirmación de su posible sucesor, Kevin Warsh.
La fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeannine Pirro, informó en X (antes Twitter) que su oficina cerrará la indagatoria sobre las amplias obras de renovación en los edificios de la Fed, ya que estas serán revisadas por el Inspector General del propio banco central.
La decisión pone fin a una investigación —una de varias impulsadas por el Departamento de Justicia contra personas consideradas adversarias del presidente Donald Trump— que durante meses no logró avanzar, mientras los fiscales enfrentaban dificultades para establecer fundamentos que permitieran sospechar la existencia de un delito.
En una audiencia privada celebrada en marzo, un fiscal a cargo del caso reconoció que el Gobierno de Trump aún no había encontrado evidencia de algún crimen por parte de Jerome Powell, y posteriormente un juez anuló las citaciones emitidas contra la Reserva Federal.
El juez James Boasberg señaló que los fiscales habían presentado “prácticamente cero evidencia” para sospechar que Powell hubiera cometido un delito, y calificó la justificación de las citaciones como “débil y sin sustento”.
Más recientemente, los fiscales realizaron una visita sin previo aviso a un sitio de construcción en la sede de la Fed, pero se les negó el acceso, lo que provocó una reprimenda por parte de un abogado defensor, quien calificó la acción como “inapropiada”.