
Hace unas semanas, en Pasadena, California, esperé en una fila que serpenteaba por toda la calurosa y soleada manzana por un sándwich de ternera con queso de la longitud de mi antebrazo. A primera vista, era un sándwich totalmente sencillo, pero que casualmente costaba 24 dólares, elaborado con unos 200 gramos de filete de costilla […]