Virginia, EU.- El ex director del FBI James Comey compareció por primera vez ante el tribunal el miércoles en un caso penal en su contra que, según expertos legales, presenta importantes obstáculos para la fiscalía y probablemente será un desafío para el Departamento de Justicia.
Comey fue acusado formalmente el martes en Carolina del Norte de proferir amenazas contra el Presidente Donald Trump en relación con una fotografía que publicó en redes sociales el año pasado, en la que aparecían conchas marinas dispuestas formando los números "86 47".
El Departamento de Justicia sostiene que esos números constituían una amenaza contra Trump, el 47.º presidente.
Comey ha declarado que asumió que los números reflejaban un mensaje político, no un llamado a la violencia contra el Mandatario republicano, y que eliminó la publicación en cuanto vio que algunas personas la interpretaban de esa manera.
Esta es la segunda acusación contra Comey, un antiguo adversario de Trump desde su época como director del FBI, en el último año.
La primera, por cargos no relacionados de declaración falsa y obstrucción a la justicia, fue desestimada por un juez el año pasado. Ahora, los fiscales que llevan el caso de las amenazas se enfrentan al reto de demostrar que Comey pretendía comunicar una amenaza real o, al menos, que descartó imprudentemente la posibilidad de que la declaración pudiera interpretarse como una amenaza.