
Por Azucena Uresti
El gobernador morenista de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve de sus cercanos –funcionarios y exfuncionarios, entre ellos el senador Enrique Inzunza– han sido acusados formalmente por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, tráfico de drogas, delitos relacionados con armas y secuestro.
La bomba llegó en un comunicado del fiscal de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, quien terminó de confirmar los rumores que se venían difundiendo durante días y de respaldar las acusaciones que personajes públicos han hecho en México, ante la defensa a ultranza de las huestes morenistas, incluido el expresidente Andrés Manuel López Obrador, padrino político de Rocha.