Advierte que la política fiscal, energética y cambiaria debe acompañar el crecimiento económico y aprovechar las oportunidades del nearshoring.
Alfredo Sahagún Sánchez, presidente del organismo empresarial, reconoció los esfuerzos del Gobierno Federal por preservar la estabilidad macroeconómica en el Paquete Económico 2027, aunque señaló que unas finanzas públicas sanas deben traducirse en mayor inversión, generación de empleo y fortalecimiento de las empresas mexicanas, particularmente de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Entre los aspectos positivos destacó la inversión física proyectada por 1.04 billones de pesos, con un crecimiento real de 3.4%, destinada a infraestructura, transporte, salud, vivienda y proyectos ferroviarios.
También resaltó la previsión de ingresos tributarios equivalentes al 15.9% del Producto Interno Bruto, sin nuevos impuestos. Sin embargo, consideró que la ampliación de la base gravable del ISR debe evitar efectos negativos sobre la formalidad, la reinversión de utilidades y la expansión empresarial.
Sahagún Sánchez manifestó preocupación por la reducción del límite para la deducción de intereses netos, del 30% al 20% de la utilidad fiscal ajustada, así como por las restricciones a deducciones y amortización de pérdidas, debido a que podrían elevar la tasa efectiva del ISR y encarecer los proyectos de inversión, principalmente en empresas intensivas en capital.
En materia cambiaria, sostuvo que el Gobierno debe considerar los efectos de la volatilidad, “porque un peso fuerte puede favorecer a empresas importadoras de insumos, pero representa un desafío para manufacturas exportadoras y productores nacionales que compiten directamente con mercancías provenientes del exterior”.
CANACINTRA Querétaro también pidió fortalecer la inversión física de la Comisión Federal de Electricidad y garantizar certidumbre energética en las regiones industriales, especialmente ante la oportunidad que representa la relocalización de cadenas productivas hacia México.
Finalmente, planteó avanzar de una visión presupuestal anual hacia una planeación plurianual en infraestructura, energía, agua y conectividad, con el objetivo de acompañar las necesidades de inversión de las empresas y generar condiciones de competitividad de largo plazo.