
No lo dicen, pero Torreón se mantiene como un auténtico problema electoral para el PRI, a pocas semanas de la elección a diputados locales, en junio próximo.
Por eso, en el cuarto de guerra del Revolucionario Institucional estatal se activaron las alarmas y se decidió tender puentes de paz y alianzas con los grupos políticos dominantes en la comarca.