MÉRIDA.- La adulteración de combustibles se reduce al igual que las tomas clandestinas, de acuerdo con los resultados de un análisis de CIEFSA, laboratorio que verifica la calidad de los energéticos que se comercializan en el país.
En el marco de la Onexpo Convención y Expo 2026, el director de CIEFSA, Andrés Gutiérrez, explicó que alrededor de 10% de los combustibles de diferentes estaciones de servicio en México presentan alguna especie de adulteración.
Esto significa que los hidrocarburos almacenados en las estaciones tuvieron mezclas fuera de los controles regulatorios de las autoridades, ya sea con otros combustibles o químicos que no sólo afectan al medio ambiente, sino también a los consumidores, al reducir la calidad de los energéticos.
Este mercado ilícito también daña las finanzas públicas de Pemex y por lo tanto del erario. Sin embargo, a principios de 2025 se estimaba que 35% de las pruebas realizadas tenían un grado de adulteración, es decir, el problema ha disminuido.
Gutiérrez explicó que no se trata de un porcentaje del volumen comercializado a escala nacional, sino de las pruebas que están realizando y que pueden ser representativas solamente de la cantidad de instalaciones que expenden petrolíferos y que voluntaria o involuntariamente tienen que movilizar estos hidrocarburos.
Por ejemplo, una gasolinería puede reportar estas situaciones luego de hacer pruebas a partir de evidencias de que los combustibles físicamente se presenten en condiciones irregulares.
Estrategia contra el “huachicol”
En 2025 y 2026, el gobierno reforzó su estrategia contra el “huachicol” mediante operativos federales y decomisos históricos, así como mayores controles fiscales y tecnológicos sobre la cadena de hidrocarburos.
La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum desplegó acciones coordinadas entre fuerzas de seguridad, aduanas, el SAT y Pemex para combatir tanto el robo de hidrocarburos en ductos como el llamado huachicol fiscal, relacionado con la importación y comercialización ilegal de gasolina y diesel.
Entre las medidas destacan cateos a instalaciones clandestinas, aseguramientos de combustible, vigilancia en terminales de almacenamiento y detenciones de presuntos operadores de redes criminales.