
Abrumadoras evidencias sobre impactos negativos de la elección judicial de 2025 parecen haber llevado a la presidenta Sheinbaum a alentar, acaso en forma tardía, que sea pospuesta la “segunda vuelta” de tal proceso, programada junto con los comicios del próximo año.
Un amplio consenso, dentro y fuera del país, para llevarlo a 2028, enfrenta la oposición del sector radical de Morena. Una lectura rigurosa del plazo límite para que el Legislativo haga el ajuste lo coloca como máximo a inicios de junio, lo que requeriría un periodo extraordinario.