La Copa Mundial está a semanas de dar el silbatazo inicial, y con él, millones de mexicanos buscarán el mejor lugar para vivir cada jugada.
Ese lugar, para la mayoría, será la sala de su casa. Pero la sala de 2026 no se parece en nada a la de ediciones anteriores: la pantalla que espera al tricolor ya no es una caja de luz pasiva.
Y es que la nueva generación de televisores de Samsung representa el salto tecnológico más significativo en pantallas domésticas desde la llegada del color no solo cambia lo que se ve, sino cómo se vive lo que se ve.

Ahora este dispositivo piensa, aprende, traduce idiomas en tiempo real y genera obras de arte según el estado de ánimo del espectador. Y para un torneo que se juega tanto en los estadios como en los hogares, esa diferencia lo es todo.
Una pantalla que te entiende
La apuesta central de la compañía surcoreana se llama Vision AI, una plataforma de inteligencia artificial que integra las funciones más avanzadas de IA en una única experiencia intuitiva.
Así, ayuda a descubrir contenidos y obtiene respuestas contextualizadas a cualquier pregunta sin necesidad de comandos, menús ni teclado. Basta con hablar. O simplemente con ver.
Entre las funciones que redefinen la experiencia está Click to Search, que reconoce escenas, programas y actores para recomendar contenido relevante y ofrecer más información sobre lo que se está viendo, sin interrumpir la experiencia.
Otra función que rompe con la pasividad tradicional es Live Translate: gracias a un modelo de traducción de IA en el propio dispositivo, elimina las barreras lingüísticas con traducciones de subtítulos en tiempo real, lo que permite disfrutar contenido global sin fricciones.
Y cuando la pantalla descansa, no tiene por qué estar en negro. Generative Wallpaper transforma las pantallas en lienzos de arte dinámicos y personalizados, permitiendo crear imágenes que se adapten al gusto o a la ocasión.

Vision AI Companion integra, además, las plataformas de Microsoft Copilot y Perplexity como aplicaciones independientes, lo que convierte al televisor en un nodo de productividad desde el sillón.
Tres tecnologías de pantalla, un mismo objetivo
La inteligencia artificial no flota en el aire: necesita hardware a la altura. Por eso la firma ofrece tres líneas de pantalla con enfoques distintos pero una ambición compartida: que cada fotograma se perciba como una experiencia física.
1. Micro RGB: utiliza microLEDs rojos, verdes y azules controlados individualmente para ofrecer un control de luz muy preciso, detalles más intensos y colores más naturales, disponible en tamaños de 55 a 85 pulgadas.

2. Mini LED: con el modelo M80H como buque insignia, combina calidad de imagen con un conjunto amplio de funciones orientadas al deporte y los videojuegos: movimiento fluido a 144Hz, procesador NQ4 AI Gen2 y un sistema de control de audio que equilibra voces y efectos de sonido en tiempo real.
Para quienes viven el futbol, o cualquier deporte, con la misma intensidad que si estuvieran en el estadio.
3. OLED: Estas pantallas, por su parte, ofrecen negros que no son simplemente oscuros sino ausencia total de luz, y colores que se sienten vivos porque cada píxel se ilumina de forma independiente.
La validación Pantone en el modelo insignia garantiza que una obra de arte reproducida en pantalla preserve su autenticidad cromática, algo que importa tanto al cinéfilo como al coleccionista o al diseñador.
La tecnología antirreflejos Glare Free, antes reservada al modelo de gama más alta, se extiende ahora a más modelos, haciendo que los negros puros y los colores intensos se mantengan sin distorsiones incluso en habitaciones llenas de luz.