León, Guanajuato.- La amenaza de lluvia no frenó a nadie. Desde horas antes del concierto, cientos de asistentes abarrotaron los accesos de la Velaria de la Feria de León para reencontrarse con Cristian Castro.
Los impermeables se vendían como pan caliente mientras el cielo gris mantenía en suspenso a las más de 11 mil personas que llegaron para verlo.
La alta demanda provocó incluso un cuello de botella entre las zonas General y Oro, donde los fanáticos avanzaban lentamente con tal de alcanzar sus lugares.
Nadie parecía dispuesto a perderse el regreso de uno de los intérpretes más queridos del pop latino.
Y cuando el reloj marcó las 9:33 de la noche, apareció el cantante para confirmar que la espera había valido la pena.
¡Hola León! Querido León, Guanajuato, qué bonito lugar. Qué honor estar con todos ustedes” saludó mientras el público respondía con una ovación ensordecedora.
Una noche para las estrellas
El espectáculo arrancó con “Amor”, una de las canciones que marcaron su carrera, seguida por una avalancha de éxitos que hicieron cantar a la Velaria completa.
En uno de sus primeros momentos de conexión con el público, presentó a Alejandro Carrera, músico originario de Dolores Hidalgo que forma parte de su equipo.
Pero el momento más emotivo llegó cuando dedicó unas palabras a las mujeres presentes.
Ustedes son estrellas, las estrellas que iluminan este país. Quiero dedicar esto a las mujeres, por ser las que más brillan”, expresó antes de interpretar “Lloviendo estrellas” y “Solo dame una estrella”.
Las miles de luces de los teléfonos encendidos acompañaron la escena, convirtiendo el recinto en un firmamento improvisado.
Cristian Castro se mostró cercano al público, y arrancó risas con sus comentarios y ocurrencias. Fotos: Mary Ochoa
Nada, solo éxitos
Fiel al nombre de la gira, Cristian fue enlazando clásicos prácticamente sin pausas.
Antes de interpretar un medley que incluyó “Amor total” y “Agua bendita”, bromeó con el público.
Les quiero mostrar cómo no hacer nada. No aplaudan, no hagan nada”, dijo entre risas.
La respuesta fue exactamente la contraria: una ovación monumental.
El cantante aprovechó para reflexionar sobre el amor, tema recurrente de su repertorio.
“Tú eres todo lo que quiero, León. El amor es lo más bonito que existe. Es inútil pensar en otra cosa. El amor de amistad, el amor romántico…” comentó antes de continuar con temas como “Después de ti… ¿Qué?” y “Ángel”.
Entre lunas llenas y confesiones futboleras
Como suele ocurrir en sus conciertos, las canciones se mezclaron con anécdotas improvisadas.
Cristian compartió que la luna llena estaba por aparecer y aseguró que la energía de la noche era especial.
“En unas horas viene luna llena, es el momento para procrear. Tiene que ser el mejor concierto de todos. Me da mucho gusto que sea en Sagitario, es mi luna, por eso me siento suertudote. Sin ustedes no habría show” comentó.
Más tarde sorprendió al hablar de futbol.
Llegó el momento de contar mis anécdotas. Yo tenía un taco de León, verde, bien bonito, pero le voy a los Pumas”, confesó provocando una mezcla de risas y rechiflas amistosas.
El humor que conquistó a León
Una de las características que distingue a Cristian Castro es su espontaneidad, y León fue testigo de ello.
Entre canción y canción no faltaron las bromas, especialmente cuando habló de su condición física.
“Me siento como en casa. Yo les enseño mi butty. He estado haciendo mucho ejercicio para venir aquí. Ya para que no le griten al Maluma ese y me griten a mí”, soltó, arrancando carcajadas de todo el recinto.
La noche continuó con temas como “Es mejor así” y “Gallito feliz”, esta última convertida en una auténtica fiesta colectiva.
Una fan sobre el escenario
El ambiente alcanzó otro nivel cuando decidió invitar a bailar a una de las asistentes.
Tras buscar entre el público a “la chica más escandalosa”, eligió a una joven vestida de negro, a quien llamó cariñosamente “La Chapulina Colorada”.
La fan subió al escenario para bailar junto al cantante mientras miles de personas celebraban el momento.
La interacción no terminó ahí. Minutos después preguntó si querían escuchar mariachi y lanzó “Lloran las rosas” con un toque de bachata que sorprendió a sus seguidores.
¿Vinieron a llorar o a divertirse? Qué aburridos. Llorar es más divertido que divertirse”, bromeó antes de seguir con “Así era ella”.
El regalo para la fan más joven
Cuando el calor dentro de la Velaria comenzaba a sentirse con intensidad, Cristian volvió a detener el espectáculo.
Esta vez buscaba a la persona más joven entre los asistentes.
Las edades comenzaron a escucharse desde distintos puntos del recinto hasta que una adolescente de 16 años resultó la ganadora.
Como premio, el cantante le regaló un moño que llevaba consigo y le dedicó unas palabras antes de continuar con “Yo quería”.
Y así fueron pasando los éxitos, que fueron motivo de brindis, bailes y cantos a capella.
Un detalle sencillo que terminó por resumir el tono de toda la noche: cercana, nostálgica y profundamente afectiva.
Porque más allá de la lluvia amenazante, las largas filas o el impresionante lleno, Cristian Castro convirtió su regreso a León en una velada donde el amor, las bromas y los éxitos de toda una generación fueron los verdaderos protagonistas.
LCCR