La comunidad católica y educativa de El Paso enfrenta uno de los momentos más difíciles de los últimos años tras el anuncio del cierre definitivo de la Escuela Católica San Pío X, una institución con más de siete décadas de historia que marcó la formación académica, espiritual y humana de miles de estudiantes en la región.
La decisión, anunciada oficialmente por la Parroquia San Pío X y la Diócesis Católica de El Paso, entró en vigor este 10 de junio de 2026 y ha generado tristeza, incertidumbre y consternación entre estudiantes, padres de familia, maestros, ex alumnos y miembros de la comunidad parroquial.
A lo largo de varias décadas, la escuela se distinguió por ofrecer una educación basada en un riguroso plan de estudios clásico complementado con valores cristianos y formación moral, convirtiéndose en un referente de la educación católica en el Paso del Norte.
“Durante generaciones, nuestra escuela ha sido un ministerio preciado de la parroquia, formando a los jóvenes en la fe, la excelencia académica y el servicio”, expresó en un comunicado el párroco de San Pío X, reverendo Miguel Ángel Sánchez.
El sacerdote reconoció que la decisión fue tomada después de un proceso de análisis, oración y consultas con el Consejo de Finanzas Parroquial, ante una realidad económica que se volvió insostenible.
De acuerdo con la parroquia, la escuela ha experimentado una disminución constante en la matrícula desde la pandemia de COVID-19, una situación que ha afectado a numerosos centros educativos católicos en todo Estados Unidos.
Las cifras actuales y proyectadas muestran un déficit operativo anual superior a los 300 mil dólares, una carga financiera que la parroquia había absorbido durante los últimos años mediante subsidios, pero cuya continuidad pondría en riesgo la estabilidad económica y la misión pastoral de la congregación.
“Esta decisión no se tomó a la ligera. Reconocemos el profundo impacto que tendrá en nuestros estudiantes, familias, profesorado, personal, exalumnos y en la comunidad parroquial. Lamentamos la pérdida de una institución que ha sido parte integral de St. Pius X durante tantos años”, señaló Sánchez.
En un mensaje en video difundido por la diócesis, el sacerdote explicó que la iglesia trabaja para apoyar a las familias afectadas y ayudarlas a encontrar otras escuelas católicas donde los estudiantes puedan continuar su formación académica y religiosa.
“Esperamos ayudar a los padres a encontrar una escuela católica que permita dar continuidad a la formación de sus hijos. Por supuesto, los padres nos han confiado la educación de sus hijos porque creen en la educación católica”, manifestó.
El cierre de San Pío X se suma a una serie de desafíos que enfrenta la Iglesia Católica en la región fronteriza.
Hace apenas unas semanas cerró definitivamente el Monasterio Corpus Christi, ubicado en el Lower Valley de El Paso, que durante casi 60 años fue hogar de las Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento.
La comunidad religiosa había mantenido presencia en la ciudad desde 1967, dedicándose a la adoración eucarística permanente y a la oración por la Iglesia y la comunidad fronteriza.
La Diócesis destacó entonces que las religiosas habían sido una fuente de fortaleza espiritual para generaciones de fieles.
Además, el anuncio ocurre en un momento particularmente complejo para la Diócesis Católica de El Paso, que en marzo pasado se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrota mientras enfrenta 12 demandas relacionadas con presuntos abusos cometidos por miembros del clero.
Aunque la diócesis no vinculó directamente ambos acontecimientos, el cierre de instituciones históricas ha generado preocupación entre fieles y observadores sobre el futuro de algunas obras católicas en la región
La Fundación Católica para la Diócesis de El Paso expresó públicamente su pesar por la desaparición de una escuela que, afirmó, dejó una huella profunda en la ciudad.
“Estamos profundamente entristecidos por el repentino cierre de la Escuela Católica San Pío X. Durante más de 70 años, San Pío X ha sido parte integral de la comunidad de El Paso, especialmente de la Diócesis de El Paso. La escuela significaba tanto para muchos a lo largo de los años como un lugar de aprendizaje, crecimiento, amistad y fe profunda”, señalaron directivos de la fundación.
La organización añadió que sus pensamientos y oraciones acompañan a estudiantes, maestros, personal, exalumnos y familias afectadas por la decisión.
“Nuestros corazones y oraciones están con todos los afectados por el cierre, especialmente estudiantes, maestros, personal, exalumnos y toda la comunidad de San Pío X. Rezamos para que nuestra comunidad católica continúe reuniéndose para apoyar la educación católica durante muchos años por venir”.
Para cientos de exalumnos, el cierre representa mucho más que la desaparición de un plantel escolar. Se trata del final de una institución que ayudó a construir amistades, vocaciones, tradiciones familiares y una identidad comunitaria profundamente arraigada en la fe católica.
Mientras la parroquia inicia el proceso de transición para apoyar a las familias y estudiantes afectados, la comunidad enfrenta el difícil reto de despedirse de una escuela que durante décadas fue símbolo de educación, servicio y formación espiritual en El Paso.
Con el cierre de San Pío X, concluye un capítulo importante en la historia educativa católica del Paso del Norte, una región donde cada vez más instituciones religiosas enfrentan desafíos financieros y demográficos que ponen a prueba su permanencia para las futuras generaciones.
Mientras tanto, la parroquia informó que trabajará de manera directa con las familias afectadas para ayudarles a encontrar espacios en otras escuelas católicas y garantizar la continuidad educativa y espiritual de los estudiantes.
“Si bien este capítulo de la historia de nuestra parroquia llega a su fin, nuestra misión como comunidad de fe continúa. Seguimos comprometidos con apoyar a las familias, fomentar la formación espiritual de nuestros niños y acompañar a todos los afectados por esta transición”, subrayó el padre Sánchez.
El sacerdote también expresó su gratitud a las muchas personas que se han dedicado a la misión de la escuela, en particular a la directora Olga Macías, a la Junta Escolar, a los maestros, al personal, a los voluntarios y a los padres de familia.
“Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a la Sra. Olga Macías, cuyo liderazgo, dedicación y compromiso con la educación católica han guiado a la escuela a través de algunos de sus años más difíciles”, dijo.
Y agregó: ”La entrega de nuestro profesorado, personal, voluntarios y familias ha sido una verdadera bendición para nuestra parroquia y nuestros alumnos”. Aunque la escuela cerrará, los líderes de la parroquia subrayaron que la misión de la parroquia de San Pío X sigue firme y centrada en servir a las familias, fomentar la formación en la fe y proclamar el Evangelio así como su estrecha colaboración con las familias de la escuela para ayudarlas a explorar opciones educativas para el próximo año académico.