A escasos 17 kilómetros de Hollywood, el SoFi Stadium de Los Ángeles acogió uno de los choques más vibrantes de la Copa del Mundo de 2026. Las selecciones de Irán y Nueva Zelanda firmaron un espectacular empate 2-2, desafiando a quienes preveían un duelo menor en el Grupo G. El espectáculo en el césped superó cualquier expectativa previa.
La previa ya anticipaba una atmósfera de película de suspense. La delegación de Irán se vio obligada a concentrarse en la ciudad mexicana de Tijuana, a 225 kilómetros del estadio. Esto se debió a la negativa del gobierno estadounidense a concederles permisos para pernoctar en su territorio nacional.
A este problema logístico se sumó un graderío repleto de refugiados iraníes. Los aficionados abuchearon de forma unánime los compases del himno oficial de su país. El ambiente reflejó la profunda fractura política y social de un pueblo asolado por los conflictos bélicos.
En lo deportivo, el guion se torció pronto para el bloque asiático. Pese a un aviso inicial provocado por un error del lateral Tim Payne —viral en Instagram en las horas previas—, Nueva Zelanda golpeó primero en el minuto 6 gracias a la jerarquía de su gran estrella.
Un envío en largo del portero Crocombe fue amortiguado con clase por Chris Wood. El ariete del Nottingham Forest combinó con precisión hacia la llegada de Elijah Just. El extremo rompió el esférico contra las redes para firmar el primer gol neozelandés en un Mundial tras 16 años.
Alternancia en las áreas y la revolución táctica
Diez minutos más tarde, el propio Chris Wood estuvo a punto de encarrilar el triunfo con una acción de peligro. El delantero iraní Moghanloo tuvo que vestirse de defensor improvisado para sacar la pelota sobre la línea. Esta acción salvadora mantuvo con vida a sus compañeros.
Nueva Zelanda se asentó como dominadora haciendo daño entre líneas gracias a Singh. Irán intentó rebelarse por medio de Mehdi Taremi, cuyo disparo terminó estrellándose en la madera. La insistencia asiática encontró su recompensa en el minuto 32 tras varias dudas del meta rival.
El lateral diestro Ramin Rezaeian acompañó una jugada ofensiva para cazar el rechace de un bloqueo a Moghanloo. El carrilero mandó el cuero al fondo de las mallas. El tanto se celebró con suspense en la grada por las dudas arbitrales iniciales sobre su validez.
En la segunda mitad el ritmo no descendió un solo ápice en California. La conexión letal entre Chris Wood y Elijah Just volvió a hacer estragos en el minuto 54. El veloz extremo firmó su doblete particular con una definición inapelable tras una gran triangulación.
Sin embargo, Ghoddos manejó con criterio la transición para abrir el juego hacia el carril derecho. El omnipresente Rezaeian sirvió un centro medido al corazón del área y Mohammad Mohebi mandó el balón a la escuadra de cabeza, dictando el definitivo 2-2 en el SoFi Stadium. @mundiario