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El Diario 22 Jun, 2026 21:52

Carl L. Robinson HEAT Retreat reabre sus puertas y revive la esperanza del noreste de El Paso

Lo que hace apenas unos meses parecía una pérdida irreversible para el Noreste de El Paso se transformó este miércoles en una auténtica celebración comunitaria. Cerca de medio millar de residentes abarrotaron las instalaciones del antiguo edificio de la YMCA para participar en la inauguración del Carl L. Robinson HEAT Retreat, un moderno complejo deportivo y recreativo que devolvió la esperanza a una zona que luchó para evitar el cierre definitivo del inmueble.

En un ambiente festivo —con música, recorridos por las instalaciones, actividades familiares y comida gratuita ofrecida por los nuevos propietarios— decenas de familias, adultos mayores y niños volvieron a cruzar las puertas del edificio que durante más de medio siglo fue escenario de clases de natación, ligas deportivas, programas juveniles y espacios de convivencia.

El evento reunió al alcalde Renard Johnson, integrantes del Cabildo —entre ellos la representante municipal Cynthia Boyar Trejo—, líderes comunitarios, empresarios y cientos de vecinos que durante meses defendieron la permanencia del centro recreativo.

"Esta es una oportunidad maravillosa e increíble para el noreste; era algo muy necesario. Este es un lugar que ha existido desde la década de 1960. Es un espacio para la comunicación, la amistad y también para la terapia", expresó la funcionaria.

La emoción era evidente entre los asistentes, quienes consideraron la reapertura como una victoria comunitaria después de que la YMCA anunciara el cierre del inmueble debido al incremento en los costos de operación, situación que amenazó con dejar sin servicios recreativos a una de las zonas con mayor crecimiento poblacional de la ciudad.

Boyar Trejo, quien encabezó el movimiento en defensa del centro, recordó que cuando se anunció el cierre existía una enorme incertidumbre sobre el futuro del edificio. Explicó que los propietarios, Sarah y Robert Osterland, se acercaron al gobierno municipal con la intención de mantener vivos los programas que durante décadas beneficiaron a miles de familias, lo que dio origen a una rápida coordinación entre la administración municipal, el alcalde Johnson y el personal de la ciudad.

La representante destacó que la familia Osterland ya había demostrado su compromiso con la comunidad al participar en labores de limpieza y apoyo durante las inundaciones registradas en el noreste de El Paso, por lo que existía plena confianza en su proyecto.

"Fue conmovedor ver a personas que nunca habían acudido al Ayuntamiento explicar lo importante que era conservar este espacio. Muchos aprendieron aquí a nadar cuando eran niños y hoy regresan como padres o abuelos. Este edificio ha marcado la vida de generaciones enteras de paseños", expresó.

La YMCA había anunciado en abril el cierre de sus operaciones, argumentando que el deterioro del edificio, su ubicación y los elevados costos de mantenimiento hacían financieramente inviable continuar operándolo. Funcionarios municipales estimaron que las instalaciones requerían más de $12,000,000 en mejoras.

Sin embargo, el Concejo Municipal aprobó en mayo un contrato de arrendamiento para que la organización 915-HEAT asumiera la operación del inmueble. El convenio contempla un periodo inicial de cinco años, con posibilidad de dos extensiones de un año, y establece un pago anual de $12,000 —muy por debajo del valor estimado de mercado, calculado en aproximadamente $448,000 anuales— como parte del esfuerzo de la ciudad para mantener activo el centro comunitario.

Los nuevos administradores recibieron oficialmente las llaves del edificio el pasado 26 de mayo y desde entonces invirtieron alrededor de $70,000 en trabajos de rehabilitación para que las instalaciones cumplieran con los requisitos de operación.

La copropietaria Sarah Osterland aseguró que desde que recibieron el edificio concentraron sus esfuerzos en ponerlo en condiciones seguras, cumplir con todos los requisitos legales y preparar una reapertura digna para la comunidad. Durante las últimas semanas realizaron trabajos de pintura, adecuaciones estructurales y mejoras de seguridad, además de iniciar el registro de nuevos usuarios.

Explicó que el nuevo centro ofrecerá clases de zumba, yoga, danza, programas deportivos, actividades acuáticas, entrenamiento físico y campamentos para niños, además de conservar los programas dirigidos a adultos mayores.

"Se necesita toda una comunidad para construir algo significativo. Muchas personas creyeron en esta visión y ayudaron a hacerla realidad", expresó, al señalar que su objetivo es que el HEAT Retreat sea un punto de encuentro para todas las generaciones: un lugar donde las familias construyan recuerdos, nazcan amistades y personas de todas las edades puedan fortalecer a la comunidad.

Visiblemente emocionada, reconoció que uno de los momentos más gratificantes fue volver a ver sonreír a los adultos mayores que durante meses temieron perder el lugar que consideraban su segunda casa. "Muchos nos llamaban todos los días para preguntarnos cuándo volveríamos a abrir. Cumplir la promesa de reabrir este edificio es algo que llena de orgullo a toda nuestra familia", declaró.

Entre los asistentes se encontraba Teodora Hug, una de las residentes que encabezó la defensa del inmueble cuando se anunció el cierre y quien, antes de su participación en el pódium, le obsequió al alcalde Johnson un par de globos —blanco y azul— en vísperas del Día del Padre.

Durante la ceremonia recordó que fueron meses de incertidumbre, preocupación y lágrimas para muchas familias que utilizaban diariamente el centro como espacio de rehabilitación, ejercicio y convivencia. "Hubo mucho miedo, muchas lágrimas. Decíamos: '¿Qué vamos a hacer?'", relató.

"Hoy estamos felices. Sarah y Robert fueron muy valientes al asumir este compromiso y devolverle la vida a este lugar. Sabemos que no será sencillo, pero confiamos en que este proyecto seguirá beneficiando a nuestra comunidad", manifestó.

El antiguo edificio de la YMCA fue rebautizado como Carl L. Robinson HEAT Retreat en homenaje al fallecido veterano del Ejército de Estados Unidos, exrepresentante municipal y excomisionado del Condado de El Paso, reconocido por impulsar durante décadas programas en favor de los jóvenes, las familias y los habitantes del noreste de la ciudad.

El nuevo complejo ofrecerá programas deportivos para niños y adolescentes, desarrollo de atletas de alto rendimiento, campamentos de verano, clases de natación, actividades acuáticas, acondicionamiento físico para adultos, espacios recreativos para personas mayores y participación en el programa SilverSneakers.

La jornada inaugural concluyó con recorridos por las instalaciones, exhibiciones deportivas, juegos infantiles y una convivencia en la que los propietarios ofrecieron alimentos gratuitos como muestra de agradecimiento por el respaldo recibido.

"La reapertura del Carl L. Robinson HEAT Retreat no solo evitó la desaparición de uno de los centros comunitarios más importantes del noreste de El Paso; también representó el triunfo de una comunidad que se negó a perder un espacio donde varias generaciones aprendieron a nadar, hicieron deporte, fortalecieron amistades y construyeron parte de la historia de este sector de la ciudad", concluyó Boyar Trejo.
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