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Mundiario 29 Jun, 2026 19:15

El Supremo blinda la Reserva Federal y tumba el plan de Trump para echar a Lisa Cook

La relación entre Donald Trump y la Reserva Federal lleva años marcada por la confrontación. Desde su regreso a la Casa Blanca, el presidente republicano ha intensificado sus críticas contra la política monetaria del banco central de EE UU, convencido de que unos tipos de interés más bajos impulsarían el crecimiento económico y favorecerían el contexto político de cara a las elecciones de mitad de mandato.

Dentro de esa estrategia, uno de los movimientos más controvertidos fue el intento de destituir a Lisa Cook, gobernadora de la Reserva Federal nombrada durante la presidencia de Joe Biden y cuya permanencia en el cargo está prevista hasta 2038. Trump justificó la decisión alegando supuestas irregularidades relacionadas con la solicitud de una hipoteca, acusaciones que Cook ha rechazado desde el primer momento y que diversas investigaciones periodísticas tampoco lograron corroborar.

Sin embargo, el Tribunal Supremo ha puesto un importante freno a esa iniciativa presidencial mediante una sentencia que, aunque técnicamente se centra en cuestiones procesales, tiene profundas implicaciones constitucionales y económicas. La resolución fue aprobada por cinco votos frente a cuatro, en una composición especialmente significativa al tratarse de un tribunal con mayoría conservadora.

El presidente del Supremo, John G. Roberts, firmó una sentencia que rechaza la tesis de la Administración Trump y recuerda que el Congreso estableció expresamente un sistema de protección para impedir que los gobernadores de la Reserva Federal puedan ser destituidos arbitrariamente.

La resolución afirma: “aceptar cualquiera de los argumentos de la administración Trump transformaría, en la práctica, la protección de la Reserva Federal contra la destitución arbitraria, que exige una causa justificada, en un régimen de empleo a voluntad; se trataría de un salto interpretativo incompatible con la ley promulgada por el Congreso y con la tradición de nuestra nación de mantener una banca central protegida de injerencias políticas. Por consiguiente, denegamos la solicitud del Gobierno”.

La importancia del fallo trasciende ampliamente el caso concreto de Lisa Cook. La sentencia reafirma que la independencia del banco central constituye un principio institucional protegido por el ordenamiento estadounidense y que cualquier intento presidencial de alterar ese equilibrio debe respetar los límites establecidos por el Congreso.

El procedimiento, en el centro del caso

El Supremo no ha declarado que Donald Trump carezca para siempre de capacidad para destituir a un gobernador de la Reserva Federal. Lo que sostiene es que el procedimiento seguido en este caso vulneró las garantías legales previstas. Los magistrados recuerdan que Cook nunca recibió una comunicación formal firmada, no pudo conocer adecuadamente las pruebas utilizadas contra ella ni tuvo oportunidad efectiva para presentar alegaciones antes de que se anunciara públicamente su destitución.

La sentencia explica que, “como mínimo, Cook tenía derecho a recibir alguna explicación sobre las pruebas en cuestión, a disponer de alguna vía para presentar una respuesta y a conocer el plazo límite para hacerlo. Solo después de que Cook haya tenido la oportunidad de responder a los cargos formulados en su contra podrá adoptarse una decisión definitiva. Y solo entonces podrán los tribunales evaluar la validez y suficiencia de dichos cargos”.

Al denegar la solicitud del Gobierno, el alto tribunal mantiene la medida cautelar que protege a Cook mientras continúa el litigio principal en las cortes inferiores. Si el Ejecutivo completa los pasos formales, formula cargos legítimos basados en una “causa justificada” (como las alegaciones de fraude que ha aireado el gobierno) y le otorga a ella el derecho a defenderse, el caso podría regresar a revisión judicial bajo un estándar puramente sustancial.

Durante los últimos años Trump ha mantenido un enfrentamiento constante con la Reserva Federal por su negativa a reducir los tipos de interés con la rapidez que el presidente deseaba.

Primero dirigió sus críticas hacia Jerome Powell, a quien él mismo había nombrado en su primer mandato para presidir la institución. Posteriormente impulsó investigaciones sobre su gestión en su segundo mandato y finalmente consiguió reemplazarlo como presidente de la Fed por Kevin Warsh, aunque Powell decidió mantenerse como uno de los gobernadores del organismo.

Lisa Cook permaneció igualmente en el consejo de gobernadores y se convirtió en el primer miembro de la institución cuya destitución fue intentada por un presidente.

La Reserva Federal, una excepción para el Supremo

La mayor paradoja de las resoluciones conocidas este mismo día reside en que el Tribunal Supremo ha protegido a la Reserva Federal mientras debilitaba simultáneamente la independencia de otras agencias federales. En otra decisión dictada de forma paralela, la Corte autorizó a Donald Trump a destituir a Rebecca Slaughter, miembro demócrata de la Comisión Federal de Comercio (FTC), modificando una doctrina jurídica que llevaba vigente desde 1935.

Con ello, el Supremo reconoce que el presidente dispone de un margen mucho más amplio para controlar organismos independientes creados por el Congreso, salvo cuando concurren circunstancias excepcionales como las que, a juicio de la mayoría, caracterizan a la Reserva Federal.

La propia sentencia subraya que el banco central posee una estructura singular y una tradición histórica diferenciada que justifican un tratamiento distinto respecto al resto de agencias administrativas.

La independencia de los bancos centrales constituye uno de los pilares sobre los que descansa la confianza de los inversores internacionales. La posibilidad de que un presidente pudiera sustituir libremente a los gobernadores responsables de fijar la política monetaria abriría importantes interrogantes sobre la estabilidad institucional y sobre la credibilidad de las decisiones relativas a los tipos de interés o al control de la inflación.

Precisamente ese riesgo aparece de forma implícita en el razonamiento del Supremo cuando recuerda que ningún presidente estadounidense había intentado destituir a un gobernador de la Reserva Federal desde la creación del organismo en 1913.

Aunque Lisa Cook conserva su puesto por el momento, el conflicto jurídico está lejos de haber concluido definitivamente.

El Tribunal Supremo no ha valorado si las acusaciones formuladas por la Administración Trump sobre el supuesto fraude hipotecario tienen fundamento. Esa cuestión podrá seguir siendo examinada si el Ejecutivo decide reiniciar el procedimiento respetando todas las garantías legales.

Al mismo tiempo, la resolución deja una lectura más amplia sobre la evolución del constitucionalismo estadounidense. El Supremo continúa reforzando el poder presidencial respecto a buena parte del aparato administrativo federal, pero establece una excepción muy ajustada para la Reserva Federal, cuya independencia es considera un elemento estructural del sistema estadounidense. @mundiario

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