Vito Quiles es un comunicador y activista de ultraderecha, conocido por su labor en EDA TV y por su estilo confrontativo en actos públicos y sedes institucionales. Aunque él se presenta como periodista, numerosos medios lo describen como agitador ultra o influencer político, subrayando que su actividad se sitúa más en la confrontación y la propaganda que en el periodismo profesional.
Quiles es un comunicador vinculado a la ultraderecha española que ha ganado notoriedad en los últimos años por su estilo confrontativo, su presencia constante en redes sociales y su participación en actos públicos donde suele protagonizar enfrentamientos con cargos institucionales y representantes políticos.
Entre los episodios más conocidos de su carrera se encuentra la retirada de su acreditación de prensa en el Congreso de los Diputados durante tres meses, después de que la Mesa de la Cámara considerara que había cometido una doble infracción grave al grabar y difundir imágenes no autorizadas en zonas restringidas del Parlamento, un hecho que Quiles interpretó como un intento de limitar su labor informativa. Su estilo, marcado por la confrontación y la búsqueda de impacto mediático, ha provocado que su nombre aparezca repetidamente en procedimientos judiciales desde 2024, acumulando incidentes, sanciones y causas abiertas que han desembocado en la situación actual.
La orden de busca y captura fue dictada por un juzgado instructor después de constatar que no había comparecido a varias citaciones judiciales relacionadas con procedimientos abiertos en su contra. Según diversas fuentes, la Policía Nacional acudió tanto a su lugar de trabajo como a su domicilio para notificarle personalmente, pero no lograron localizarlo, lo que llevó al juez a activar la orden. Estas incomparecencias no son un hecho aislado, sino parte de un patrón que se ha repetido en distintos procedimientos, donde Quiles no ha atendido requerimientos judiciales ni ha respondido a citaciones, acumulando ausencias que han obligado a la Justicia a actuar.
Entre las causas abiertas que pesan sobre él se encuentran presuntos delitos de desobediencia, grabaciones no autorizadas en dependencias parlamentarias, infracciones en sede institucional, acoso, revelación de secretos, estafa y delitos de odio. Una de las causas más recientes está relacionada con una denuncia por injurias y calumnias presentada por un asesor de María Jesús Montero, exministra de Hacienda, que afirma haber sido objeto de acusaciones falsas por parte de Quiles.
En este caso, el juzgado intentó citarlo en dos ocasiones sin éxito, lo que contribuyó a la activación de la orden de busca y captura. Además, Quiles ha protagonizado enfrentamientos con figuras públicas como Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien preguntó por su imputación en un acto público, desencadenando una serie de denuncias cruzadas y acusaciones que han alimentado la tensión entre el comunicador y el entorno gubernamental.
Quiles sostiene que la orden de detención forma parte de una campaña de persecución política orquestada desde el entorno de Sánchez, afirmando que el Gobierno utiliza la justicia para perseguir a sus rivales y que su caso es un ejemplo de ello. En sus redes sociales ha denunciado una supuesta cacería judicial y mediática, asegurando que la Policía lo busca por todo Madrid para llevarlo al calabozo y que ni él ni su abogado han recibido comunicación oficial sobre el motivo exacto de la orden.
Sin embargo, los medios coinciden en que la razón principal es su reiterada falta de comparecencia ante la Justicia y la acumulación de causas abiertas que requieren su presencia. Su abogado, Juan Gonzalo Ospina, ha calificado la medida de desproporcionada y ha anunciado que Quiles tiene intención de comparecer voluntariamente ante el juzgado correspondiente para aclarar la situación, aunque también ha señalado que desconocen qué juzgado ha dictado la orden. Por otra parte él se burla de lo judicial, proclamando que a ver si tienen suerte los que le buscan.
Mientras tanto, la Policía continúa intentando localizarlo sin éxito, y Quiles ha alimentado la polémica con mensajes irónicos en redes sociales, como afirmar que había salido “a por el pan” cuando se le buscaba para detenerlo. La situación judicial de Vito Quiles representa un punto de inflexión en su trayectoria pública, marcada por la confrontación constante con instituciones y representantes políticos, y por un estilo que ha generado tanto seguidores como detractores.
La orden de busca y captura no responde a un único incidente, sino a un historial de enfrentamientos, denuncias y procedimientos sin resolver que han desembocado en una medida excepcional por parte de la Justicia. Quiles, convertido en símbolo de la confrontación con el Gobierno para algunos sectores de la ultraderecha, enfrenta ahora un escenario judicial complejo que requerirá su comparecencia ante los órganos competentes para esclarecer las causas abiertas y determinar su responsabilidad en los hechos que se le atribuyen. @mundiario