HUB
Publicidad Responsiva - Banner Superior
Radar Inteligente
Publimetro 03 Jul, 2026 07:49

Conectados-desconectados

“La permanente conexión a las distintas redes sociales no es garantía de una verdadera conexión entre personas”. “De hecho, en el mundo virtual existen algunas plataformas con más usuarios que ciudadanos de países, y no por ello, no por los millones de usuarios, se produce una real interacción” —frases lugar común que se repiten a menudo.

Pero ¿qué sería una verdadera interacción, una real conexión? Si se piensa, tampoco es tan claro, ni en términos de “en otros tiempos” donde la gente hablaba en persona, ni en el mundo virtual de la actualidad.

Las personas al comunicarse creen que se comunican, pero en realidad, se incomunican; al hablar existe un malentendido estructural al lenguaje. Es decir, el sentido no está sólo en quien habla, sino, sobre todo, en quien escucha a través de un efecto retardado. De ahí lo de “somos monólogos articulados” (Jorge Forbes). En ese sentido, podríamos decir que los mismos fenómenos de incomunicación que se presentaban desde que el mundo es mundo, desde que los humanos nos in-comunicamos a través de la herramienta del lenguaje, tienen lugar hasta los días de hoy cuando lo hacemos a través de las máquinas, teléfono de casa (ya en muchos casos en desuso) teléfonos celulares y computadoras en distintas plataformas.

Los medios han transformado la comunicación entre las personas, claro. Pero no han creado ni han hecho desaparecer el malentendido básico de la comunicación humana. Y en algunos casos, la han complicado aún más. Pensemos en cómo se modificó la interacción humana cuando apareció WhatsApp y, posteriormente, con la modificación de las dos palomitas, surgiendo el “me dejó en visto”, el tiempo entre la recepción y la respuesta del mensaje, con su correspondiente “interpretación” de parte de quien recibe un mensaje, un audio, un sticker y hasta un meme. En ese sentido, la comunicación humana es una pura y franca incomunicación. De ahí lo de “el sordo no oye, pero bien que compone” que organiza y estructura la comunicación humana, o más bien, la incomunicación humana. Consierar y reconocer este malentendido estructural básico ayuda a no considerar el malentendido un problema o error de comunicación, sino algo que forma parte, por lo tanto, no hay que convertirlo en un problema o ataque hacia alguien que habla y dice algo que, en principio, el receptor dará –o completará—el sentido a posteriori.

*El autor es psicoanalista, traductor y profesor universitario. Instagram: @camilo_e_ramirez

Contenido Patrocinado