En 2001, el Castillo de Chapultepec se vistió de gala para recibir a uno de los músicos más importantes a nivel mundial: Elton John. Fue un concierto sumamente exclusivo, organizado por el entonces presidente de México, Vicente Fox, y su esposa, Martha Sahagún. Esta presentación fue a beneficio de la fundación “Vamos México” y, aunque se dice que la entrada no fue nada barata, algunos políticos y empresarios no dudaron en asistir. Tal vez ha sido el único concierto de su tipo que ha vivido el Castillo; fue tan reservado que, aún hoy, no conocemos con certeza el repertorio de aquella ocasión.
Afortunadamente, esos tiempos quedaron atrás y ahora su majestad, el Rocket Man, regresará a México para ofrecer dos conciertos masivos. Se trata de una deuda pendiente desde la pandemia, cuando arrancó su monumental gira de despedida “Farewell Yellow Brick Road”, que comenzó en 2018 con la meta de recorrer todo el planeta. Cuando inició el confinamiento por el Covid-19, Latinoamérica se quedó con las ganas de verlo y muchos pensamos que no volvería, ya que inicialmente cerró su tour entre México y Estados Unidos. De hecho, hace unos días emitió un comunicado al respecto: “Me decepcionó mucho que la pandemia me impidiera hacer una gira por Latinoamérica durante mi despedida, lo que hace que este regreso sea especialmente significativo. Estoy emocionado de poder compartir finalmente este momento tan especial con mis fans después de tantos años”.
Esta no será la primera vez que el Coloso de Santa Úrsula reciba a Elton: allá por 1992, deleitó al público mexicano con dos noches inolvidables como parte de su gira “The One Tour”. Fue una ocasión histórica, en una época en la que los artistas internacionales rara vez visitaban nuestro país. En aquel entonces, ver al Captain Fantastic en el piano, con toda su excentricidad y sus grandes clásicos, fue simplemente mágico.
En 2010, regresó para ofrecer un concierto bajo el concepto de “Las Celebraciones del Infinito”, justo a los pies de la pirámide de Kukulcán, en la zona arqueológica de Chichén Itzá. En ese espectáculo logró mezclar la mitología maya con la sofisticación de su pop. ¡Imaginen escuchar “Don’t let the sun go down on me” en medio de la selva!
La última vez que nos visitó, hace ya 14 años, se presentó en el Auditorio Nacional junto a su percusionista Ray Cooper. Sin grandes producciones, fue una sesión de virtuosismo y una verdadera cátedra musical. A sus 79 años, Elton John llegará a México como una leyenda viva. Al ser un capítulo de honor para saldar la deuda de su gira de despedida (Farewell), el repertorio está curado milimétricamente para no dejar fuera ningún éxito. Es un viaje cronológico por más de cinco décadas de carrera. Esta será una de esas citas con la historia a las que, simplemente, no se puede faltar.