ESTADOS UNIDOS.- El Departamento de Defensa de Estados Unidos incorporará pruebas anuales de niveles de testosterona para integrantes de las Fuerzas Armadas de 30 años o más, como parte de sus evaluaciones médicas de rutina, anunció el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La medida, difundida por el propio funcionario en un video publicado en su cuenta de X, representa un cambio en los controles médicos tradicionales del Ejército estadounidense, que hasta ahora se habían concentrado principalmente en aspectos como vacunas, visión, audición y otras revisiones generales.
Hegseth explicó que la decisión busca detectar posibles problemas de salud antes de que afecten la preparación de los militares, indicó ABC.
El Pentágono tampoco ha informado si la prueba será utilizada únicamente como una herramienta preventiva de salud o si formará parte de los criterios médicos para determinar la capacidad de despliegue. Crédito: Andrew Harnik/Pool via AP“A medida que envejecemos, los niveles de testosterona suelen disminuir de forma natural”.
El secretario añadió que el objetivo es mantener la capacidad operativa de las tropas.
“El campo de batalla moderno es brutal e implacable. Requiere y exige la máxima preparación psicológica y mental. Y al abordar estos indicadores de salud desde el principio, los mantenemos a la vanguardia en cuanto a letalidad y les brindamos el mismo nivel de apoyo que ustedes le dan a esta nación: el mejor”.
¿Quiénes tendrán que hacerse la prueba de testosterona?
De acuerdo con la nueva política del Pentágono, los integrantes de las Fuerzas Armadas que tengan 30 años o más recibirán una prueba anual de testosterona durante sus revisiones médicas.
En el caso de los militares menores de 30 años, el análisis será opcional.
La medida no establece, hasta ahora, cuáles serán los niveles considerados aceptables ni si un resultado bajo podría generar consecuencias laborales, cambios de puesto o restricciones para participar en operaciones.
El Pentágono tampoco ha informado si la prueba será utilizada únicamente como una herramienta preventiva de salud o si formará parte de los criterios médicos para determinar la capacidad de despliegue.
¿Por qué el Ejército de Estados Unidos está revisando la testosterona?
La testosterona es una hormona relacionada con funciones como la producción de espermatozoides, la masa muscular, la densidad ósea y algunos procesos metabólicos.
Los niveles suelen disminuir con la edad. Según la Sociedad Endocrina, después de los 30 años la reducción promedio puede ser cercana al 1% anual, aunque no ocurre una caída repentina.
En el ámbito militar, el tema ha cobrado atención especialmente en unidades con alta exigencia física, como las fuerzas de operaciones especiales.
Los especialistas han señalado que factores como:
- Estrés prolongado.
- Entrenamiento físico intenso.
- Falta de descanso.
- Déficit de calorías.
- Exposición constante a situaciones extremas.
Podrían influir en los niveles hormonales, aunque las investigaciones sobre la relación directa entre estos factores y la testosterona todavía continúan.
¿Qué tan común es la deficiencia de testosterona?
Aunque el término “baja testosterona” se ha popularizado en internet, los especialistas advierten que no todas las personas con niveles reducidos necesitan tratamiento.
Según la Asociación Americana de Urología, aproximadamente 2% de los hombres podrían presentar una deficiencia de testosterona como condición médica.
El problema es más frecuente entre hombres mayores y personas con factores como:
- Diabetes.
- Obesidad.
- Algunos problemas de salud crónicos.
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Los médicos señalan que el diagnóstico no depende únicamente de un análisis de sangre. La Asociación Americana de Urología explica que para confirmar una deficiencia se requieren síntomas o signos compatibles y al menos dos mediciones separadas de testosterona total realizadas por la mañana con resultados bajos.
¿Aumentar la testosterona mejora el rendimiento físico?
La incorporación de estas pruebas ocurre en un momento en que el Pentágono ha dado mayor prioridad a los temas relacionados con la condición física de sus integrantes.
Sin embargo, los especialistas advierten que tener más testosterona no significa automáticamente tener mejor rendimiento.
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La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no aprueba el uso de testosterona para aumentar fuerza, mejorar capacidades deportivas o prolongar la vida en personas que tienen niveles adecuados para su edad.
La Sociedad Endocrina también señala que no existen pruebas sólidas de que elevar artificialmente la testosterona en personas sin una deficiencia produzca beneficios generales de salud.
¿Qué riesgos tiene usar testosterona sin necesidad médica?
Los tratamientos de reemplazo de testosterona pueden ser útiles para personas con una deficiencia diagnosticada, pero su uso sin indicación médica puede generar efectos adversos.
Entre los posibles riesgos se encuentran:
- Acné.
- Empeoramiento de la apnea del sueño.
- Aumento del tejido mamario.
- Problemas de fertilidad.
- Otros efectos relacionados con el equilibrio hormonal.
Los especialistas también han advertido sobre el aumento del uso de estos tratamientos sin una evaluación adecuada.
La Asociación Americana de Urología señala que la prescripción de testosterona se ha incrementado en los últimos años y que una parte de los pacientes recibe terapia sin cumplir completamente los criterios médicos establecidos.
Algunos análisis estiman que hasta una cuarta parte de los hombres tratados con testosterona no se sometieron previamente a las pruebas necesarias para confirmar niveles bajos.
¿Los militares ya tenían acceso a pruebas y tratamientos?
Los integrantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses ya podían acceder a estudios de testosterona y tratamientos de reemplazo mediante Tricare, el programa de seguro médico para militares y sus familias.
La diferencia es que estos análisis no formaban parte de las evaluaciones médicas anuales obligatorias del servicio militar.
Con la nueva política, el Pentágono busca incorporar esta revisión como parte de los controles periódicos de salud.
¿Un nivel bajo de testosterona podría afectar la carrera de un militar?
Por ahora, no existe una definición oficial sobre las consecuencias profesionales de obtener un resultado bajo.
El Ejército estadounidense ya cuenta con estándares médicos que pueden influir en la capacidad de un integrante para ser desplegado.
Por ejemplo, problemas dentales sin resolver pueden generar una clasificación que limite temporalmente la participación en ciertas misiones.
Sin embargo, el Pentágono no ha informado si un diagnóstico de deficiencia de testosterona tendrá un tratamiento similar.
¿Qué falta por definir sobre la nueva medida?
Aunque la política ya fue anunciada, todavía quedan aspectos pendientes:
- Los rangos de testosterona que serán considerados normales.
- El protocolo para repetir pruebas.
- Los criterios para ofrecer tratamiento.
- El impacto de los resultados en asignaciones militares.
- La forma en que se manejará la información médica.
El Departamento de Defensa deberá establecer estos detalles antes de que la medida se aplique completamente en todas las ramas de las Fuerzas Armadas.
La decisión abre un nuevo debate sobre cómo equilibrar la vigilancia de la salud de los militares con el uso responsable de tratamientos hormonales, mientras especialistas recuerdan que un nivel más alto de testosterona no siempre significa una mejor condición física o médica.