La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entró en una fase decisiva luego de que el representante comercial del (USTR), Jamieson Greer, adelantara que la negociación ya no estará enfocada únicamente en modernizar el acuerdo, sino en rediseñar las reglas comerciales para favorecer el regreso de la manufactura a territorio estadounidense.
Durante su participación en el Aspen Security Forum esta semana, Greer aseguró que cuenta con instrucciones del presidente Trump para encontrar mecanismos que permitan reducir el déficit comercial con México.
"Tengo un mandato del presidente para encontrar una forma de que, en cualquier acuerdo que hagamos con México, ya sea mediante aranceles, cuotas o cualquier otro mecanismo, podamos controlar ese déficit comercial", afirmó.
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Revisión de acuerdo se encuentra en una etapa clave: Sheinbaum
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que la revisión del acuerdo ya se encuentra en una etapa clave. Informó que la próxima semana una delegación estadounidense visitará el país para continuar las negociaciones con el objetivo de alcanzar acuerdos antes de septiembre y brindar mayor certidumbre a la actividad económica.
La mandataria reconoció, sin embargo, que algunos temas podrían permanecer abiertos, por lo que las conversaciones continuarían durante septiembre mediante nuevas rondas.
Para Kenneth Smith, exjefe negociador del T-MEC, la postura de Washington responde más a criterios políticos que económicos. Consideró que la administración Trump mantiene la idea equivocada de que los aranceles pueden fortalecer la industria manufacturera estadounidense, pese a que México ha demostrado con información oficial que cerca del 40% del valor de las exportaciones mexicanas incorpora contenido estadounidense.
"Es una postura política que carece de lógica económica", sostuvo Smith, quien advirtió que México no debe apresurar una negociación ni aceptar concesiones permanentes en materia de aranceles o cuotas de importación.
Consideró que la prioridad debe ser resolver los diferendos comerciales reales entre ambos países y fortalecer la cooperación para reducir la dependencia de Asia.
Señaló que antes de otorgar cualquier concesión comercial, México debe obtener garantías de que EU eliminará o reducirá los aranceles actualmente vigentes y asegurar que las exportaciones que cumplen con las reglas de origen del T-MEC queden exentas de futuros gravámenes, incluidos los derivados de las secciones 232 y 301.
Aranceles, una herramienta para disminuir el déficit comercial de EU
En el mismo sentido, Jorge Molina, analista en comercio internacional, explicó que Greer continúa justificando los aranceles como una herramienta para disminuir el déficit comercial estadounidense, argumentando que responden a prácticas desleales de otros países.
No obstante, advirtió que ese diagnóstico ignora la integración productiva entre ambas economías. Recordó que alrededor del 70% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos corresponde a insumos, materias primas y bienes intermedios que utiliza la propia industria estadounidense para fabricar productos finales.
En contraste, dijo que EU exporta principalmente bienes terminados a México, por lo que un incremento en sus precios provoca que los consumidores busquen alternativas nacionales o provenientes de otros mercados, dificultando que el déficit comercial pueda reducirse aún con aranceles.
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Ebrard e IP cierran filas para revisión
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y representantes de la iniciativa privada como ABM, CCE y Concamin, acordaron acudir con una postura unificada a la próxima ronda de negociaciones del T-MEC con EU este 20 de julio en la CDMX.
Durante una reunión de trabajo, ambas partes coincidieron en defender los intereses de México y preservar las ventajas del tratado frente a las presiones de Washington para imponer nuevas condiciones comerciales.
El objetivo es fortalecer la posición negociadora del país y brindar certidumbre a las inversiones y al comercio regional.