Los accidentes cerebrovasculares dejaron de percibirse como un padecimiento exclusivo de adultos mayores, debido al incremento de factores de riesgo como el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión, la diabetes y el sedentarismo entre personas de menor edad.
En entrevista con Publimetro, el médico bariatra David Montalvo explicó que la enfermedad vascular se desarrolla de manera progresiva y puede comenzar muchos años antes de que se presente una emergencia. El especialista, con más de cuatro décadas de práctica profesional dedicada a la nutrición humana, señaló que el deterioro de las arterias puede acelerarse cuando aumentan los niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa en la sangre.
De acuerdo con Montalvo, el sobrepeso y la obesidad favorecen una serie de alteraciones metabólicas que incrementan el riesgo de hipertensión, resistencia a la insulina, diabetes, hígado graso y acumulación de placas en las arterias.
accidente cerebrovascularObesidad acelera los factores de riesgo
El médico explicó que el tejido adiposo no solamente almacena energía, sino que también puede producir sustancias inflamatorias que afectan el funcionamiento del organismo.
Estas alteraciones dificultan la entrada de glucosa a las células, aumentan la concentración de azúcar y grasas en la sangre y obligan al corazón a realizar un mayor esfuerzo para bombearla.
Si esta persona tiene sobrepeso y obesidad, se acerca peligrosamente a la zona de los infartos”
David Montalvo
El médico indicó que las afectaciones metabólicas pueden comenzar desde la etapa de sobrepeso, incluso antes de que una persona alcance un índice de masa corporal considerado como obesidad.
Por ello, recomendó no esperar a llegar a un diagnóstico de obesidad para modificar los hábitos alimenticios, incrementar la actividad física o buscar atención médica.
Sedentarismo, uno de los principales riesgos
El sedentarismo es otro de los factores que elevan la posibilidad de sufrir un accidente cerebrovascular o un evento cardiovascular.
El médico señaló que mantenerse activo y caminar diariamente puede contribuir a reducir el riesgo, sin que sea necesario convertirse en un deportista de alto rendimiento.
“Hacer un poquito de actividad física vale oro”, afirmó Montalvo, quien recomendó evitar permanecer sentado durante periodos prolongados y avanzar gradualmente hacia una rutina de aproximadamente 10 mil pasos diarios, de acuerdo con las condiciones de cada persona.
También aconsejó vigilar el aumento de peso y del perímetro abdominal, así como revisar periódicamente la presión arterial.
(Foto: Especial)¿Qué señales requieren atención inmediata?
La rapidez de la atención médica es determinante para reducir las posibles secuelas de un accidente cerebrovascular. Montalvo subrayó que, ante la sospecha de un evento de este tipo, la respuesta debe darse en cuestión de minutos.
Entre las señales mencionadas por el especialista se encuentran:
- Dolor de cabeza repentino y extremadamente intenso.
- Pupilas de diferente tamaño.
- Dificultad para mover la lengua.
- Desorientación sobre el lugar, la fecha o la identidad de las personas.
- Problemas repentinos para hablar o comprender.
- Pérdida de movilidad o fuerza en un lado del cuerpo.
Ante cualquiera de estos síntomas, la persona debe ser trasladada inmediatamente a un hospital o se debe solicitar la intervención de los servicios de emergencia.
Secuelas pueden afectar movilidad y lenguaje
El especialista advirtió que los accidentes cerebrovasculares pueden generar consecuencias graves para los pacientes y sus familias.
Las secuelas dependen de la región cerebral afectada por la falta de oxígeno. Entre las más frecuentes se encuentran la pérdida parcial o total de movilidad, principalmente en uno de los lados del cuerpo, así como dificultades para hablar.
También pueden presentarse alteraciones en la coordinación, pérdida de movimientos finos y, en algunos casos, problemas de memoria.
Aunque la rehabilitación puede ayudar a recuperar parte de las funciones mediante nuevas conexiones neuronales, Montalvo señaló que el paciente difícilmente vuelve a encontrarse exactamente en las mismas condiciones que antes del evento.
David MontalvoRecomiendan realizar un chequeo médico anual
Para detectar los factores de riesgo antes de que ocurra una emergencia, el médico recomendó acudir por lo menos una vez al año con un profesional de la salud.
El chequeo debe incluir una química sanguínea para revisar los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos, además de la hemoglobina glucosilada y las pruebas de funcionamiento hepático.
La alimentación equilibrada, la hidratación, el descanso adecuado y el manejo del estrés también forman parte de las medidas preventivas.
Montalvo advirtió que la apnea del sueño, frecuente entre personas con sobrepeso u obesidad, puede reducir la oxigenación durante la noche y aumentar los riesgos para la salud.
“Nadie está exento. Hay personas que pueden tener un aparente buen estado de salud, pero no pueden saber con solo mirarse al espejo si los niveles de grasas o colesterol en su sangre están bien
David Montalvo
El especialista insistió en que el accidente cerebrovascular puede prevenirse mediante el control del peso, la actividad física y la detección oportuna de alteraciones metabólicas.
“La mejor medicina es la preventiva. No hay que dejarlo para después; vaya hoy”, concluyó.