La temperatura del mar en España alcanzó niveles históricos durante el verano de 2026, con récords registrados en distintas costas durante junio, julio y agosto. El dato más extremo llegó a 33,02 °C en la boya de la isla de Dragonera, en Baleares, de acuerdo con los registros de la red de medida de Puertos del Estado difundidos por EFE.
El registro se produjo a las 18:00 horas del pasado 5 de agosto y representa el valor más elevado entre las boyas españolas mencionadas en los datos oficiales. La estación cuenta con un sensor de temperatura desde 2006, lo que permite comparar el registro con años anteriores.
El fenómeno, sin embargo, no se limitó a Baleares ni al Mediterráneo español. Diferentes mediciones muestran que el Mediterráneo, el Atlántico y el Pacífico también atravesaron un periodo de temperaturas oceánicas excepcionalmente elevadas durante 2026.
Baleares y el Mediterráneo español rompen sus propios récords
La cuenca Levantino-Balear concentró algunos de los valores más elevados. Todas las boyas de esta zona, salvo la de Valencia, superaron sus anteriores registros máximos.
En Mahón, Baleares, el agua llegó a 32,36 °C el 8 de agosto, mientras que la boya de Tarragona alcanzó 30,7 °C, un récord tanto para esa estación como para el conjunto de la red costera.
Barcelona también superó su marca con 30,5 °C el 9 de agosto. En otras zonas del Mediterráneo español, los registros fueron de 29,77 °C en Cabo de Palos, Murcia; 29,18 °C en Cabo Begur, Gerona, y 28,84 °C en Cabo de Gata, Almería.
El calor también llegó al Cantábrico y Galicia
Las temperaturas elevadas no estuvieron restringidas al Mediterráneo. Las boyas ubicadas en Galicia y País Vasco también registraron valores destacados.
En Estaca de Bares, A Coruña, el agua alcanzó 23,13 °C el 13 de agosto. Ese mismo día, la boya de Villano-Sisargas registró 22,17 °C y la de Cabo Silleiro, en Pontevedra, llegó a 21,55 °C.
En el País Vasco, Pasajes II alcanzó 28,4 °C el 23 de junio, mientras que Bilbao llegó a 25,27 °C.
Puertos del Estado señala que el Indicador de Clima Marino de temperatura del agua, elaborado con los datos de las boyas, coloca al verano de 2026 entre los años más cálidos del periodo representado, con temperaturas superiores a las medias climáticas durante prácticamente todos los meses del verano.
El Mediterráneo también registra temperaturas extraordinarias
Los datos españoles coinciden con mediciones internacionales que muestran un comportamiento excepcional del mar Mediterráneo.
Un análisis de World Weather Attribution determinó que el Mediterráneo registró durante julio una temperatura media cercana a 27 °C, el valor más alto observado para ese mes. El organismo también documentó temperaturas cercanas a los 33 °C en algunas zonas próximas a Mallorca durante agosto.
La investigación encontró que las temperaturas extremas de los mares europeos estuvieron relacionadas principalmente con el calentamiento provocado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero.
El calor también alcanzó otras zonas marítimas de Europa, incluido el golfo de Vizcaya y el mar Céltico, donde se registraron olas de calor marinas particularmente intensas.
El Atlántico y el Pacífico también muestran señales de calentamiento
El fenómeno tampoco se limita a Europa. Los datos de organismos como Copernicus Marine y la NOAA muestran que la superficie de los océanos se mantuvo en niveles extraordinariamente altos durante 2026.
El Atlántico norte registró temperaturas elevadas en diferentes regiones, mientras que el Pacífico ecuatorial también presentó un calentamiento significativo asociado con la evolución de las condiciones de El Niño.
El Pacífico tiene especial importancia para el clima mundial porque sus variaciones de temperatura pueden modificar patrones atmosféricos y afectar las condiciones meteorológicas en regiones alejadas.
A escala global, los datos de Copernicus mostraron que la temperatura superficial del océano se mantuvo en niveles excepcionalmente altos durante el verano. El organismo europeo también identificó diversas regiones con temperaturas de la superficie marina muy por encima de sus valores habituales.
No todas las costas se comportaron igual
En medio de estos récords existe una excepción llamativa. La boya costera de Málaga registró el 25 de agosto apenas 15,6 °C, el valor mínimo de temperatura del agua para ese mes en esa estación.
La explicación está en un fenómeno conocido como afloramiento de agua profunda. Cuando soplan vientos persistentes de poniente, el movimiento del agua puede provocar que masas de agua más frías asciendan hacia la superficie.
Un verano que deja una señal en distintos mares
Los 33,02 °C de Dragonera representan así mucho más que un récord aislado en una boya española. Durante 2026, diferentes mediciones han mostrado un escenario de temperaturas excepcionalmente elevadas en varios sectores del planeta.
Desde el Mediterráneo occidental hasta el Atlántico norte y el Pacífico ecuatorial, las aguas superficiales han presentado valores que se encuentran entre los más altos observados.