El partido Somos México, señala que la suspensión de las inscripciones al ciclo escolar 2026-2027 a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es una muestra de las mayores crisis de confianza de los últimos años y al mismo tiempo pone en juego la credibilidad de un mecanismo que ha representado a la máxima casa de estudios.
UNAM en 'crisis de confianza'
Advirtieron que de 21 mil 962 estudiantes que sí resultaron aceptados, y permanecen en incertidumbre pues desconocen si podrán ingresar este 10 de agosto a su primer día de clases.
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Señalaron que la aparición de indicios de fraude mediante el uso de herramientas tecnológicas e inteligencia artificial obliga a las autoridades universitarias a actuar con firmeza, sencillamente porque las y los estudiantes que respetaron las reglas no deben cargar con las consecuencias de las fallas en los mecanismos de supervisión.
El partido reconoció la decisión de revisar a profundidad las irregularidades detectadas, no obstante, la legitimidad de esa revisión dependerá de que se conduzca con absoluta transparencia, rigor técnico, independencia y apego a los principios de legalidad, ética, igualdad de oportunidades y rendición de cuentas.
Pues durante décadas, la UNAM ha sido un referente de excelencia académica porque ha construido su prestigio sobre valores como el mérito, la integridad y el compromiso con el conocimiento.
Advierte que es esto mismo por lo que la respuesta a esta crisis debe estar a la altura de su historia, y por supuesto, siempre en el respeto de su autonomía.
Por ello, propone que, una vez concluida la revisión técnica, la Universidad haga público un informe integral que explique el alcance de las irregularidades detectadas, la metodología empleada para su investigación, las medidas correctivas adoptadas y las acciones que impedirán que una situación similar vuelva a repetirse.
Al mismo tiempo consideran indispensable abrir un espacio permanente de diálogo con representantes estudiantiles, especialistas en evaluación educativa, expertos en tecnologías digitales y organismos de transparencia para construir un nuevo modelo de admisión que fortalezca la seguridad, la equidad y la credibilidad de los procesos de ingreso.