A unas horas del Grito de Independencia 2026, la pirotecnia vuelve a colocarse bajo la lupa en México. Autoridades de distintas entidades han reforzado operativos, restringido su traslado o llamado a evitar su uso, mientras algunas celebraciones oficiales incluso prescindirán de los fuegos artificiales ante los riesgos de quemaduras, incendios, lesiones graves y contaminación del aire.
Las medidas no son iguales en todo el país. Morelos realizará su festejo estatal del 15 de septiembre en Cuernavaca sin pirotecnia; Nuevo León pidió a ciudadanos y municipios evitar su uso y venta; en la Ciudad de México, el Metro mantiene hasta el 16 de septiembre el operativo “Cero Pirotecnia”. En contraste, Chihuahua sí tendrá un espectáculo oficial de fuegos artificiales, aunque instalará filtros para impedir que los asistentes ingresen con pirotecnia externa.
Las autoridades advierten que estos artefactos pueden provocar desde quemaduras y daños auditivos hasta lesiones oculares, amputaciones e incendios; los niños se encuentran entre los grupos que enfrentan mayores riesgos.
Niños concentran las lesiones graves
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) actualizó el pasado 27 de agosto sus recomendaciones para el manejo de pirotecnia y advirtió que el mayor porcentaje de personas con lesiones graves corresponde a niñas y niños de entre cinco y 14 años.
Las manos, brazos y ojos están particularmente expuestos. Según los datos del organismo, 46% de las lesiones ocurre en extremidades superiores, 30% en los ojos y 16% en cabeza y cuello. Los accidentes pueden derivar en quemaduras, daños auditivos, afectaciones visuales y mutilaciones permanentes.
La Secretaría de Salud federal ya había advertido, con datos difundidos en las Fiestas Patrias de 2024, que el uso de cohetes y pirotecnia puede incrementar hasta 35% los accidentes, particularmente las quemaduras entre niñas, niños y adolescentes.
La cifra proviene del Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva del Hospital General de México, por lo que no representa un conteo nacional específico para 2026, pero ayuda a dimensionar el aumento de riesgos durante periodos festivos.
CENAPRED recomienda que los menores no manipulen productos diseñados para adultos y que incluso el uso de artículos considerados menores, como bengalas o “estrellitas”, sea supervisado. También advierte que nunca deben encenderse artefactos dentro de frascos, latas o botellas, debido a las esquirlas que pueden producirse.
El problema no está sólo en quien prende el cohete
La cadena de riesgos comienza antes de la detonación. Fabricar, almacenar, transportar y comercializar material pirotécnico requiere medidas especiales de seguridad.
La Coordinación Nacional de Protección Civil reportó en julio de 2025 que 92% de los accidentes relacionados con pirotecnia ocurre en lugares clandestinos, y llamó a denunciar espacios irregulares y evitar introducir estos materiales a las viviendas.
A nivel federal, la Secretaría de la Defensa Nacional es responsable de permisos relacionados con la compra, almacenamiento, venta y consumo de artificios pirotécnicos. Entre los requisitos para obtener determinadas autorizaciones se encuentran dictámenes técnicos de Protección Civil y documentos que acrediten que los lugares destinados al almacenamiento reúnen condiciones de seguridad. Realizar estas actividades sin el permiso correspondiente puede constituir una violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos y su reglamento.
Esto significa que la pirotecnia no está prohibida de manera absoluta en México. El problema está también en distinguir un espectáculo organizado y autorizado del almacenamiento, transporte o venta que ocurre fuera de los controles establecidos.
Del Metro de CDMX a un Grito sin pirotecnia
La proximidad del 15 de septiembre ya está generando distintas respuestas.
En Morelos, el gobierno confirmó que la celebración encabezada en Cuernavaca se desarrollará en un ambiente “sin pirotecnia”, como parte de las medidas de seguridad y Protección Civil previstas para las actividades del 15 y 16 de septiembre.
Nuevo León fue más allá del evento oficial: la Secretaría de Medio Ambiente estatal llamó tanto a la ciudadanía como a los municipios a evitar el uso y la venta de cohetes y fuegos artificiales debido a sus efectos sobre la calidad del aire, el ruido, los animales de compañía y el riesgo de incendios, quemaduras y lesiones.
En la capital del país, el operativo “Cero Pirotecnia” del Metro contempla vigilancia en toda la red hasta el término de las Fiestas Patrias, con especial atención en estaciones como Candelaria, Merced, Pino Suárez, Balderas, Hidalgo, Indios Verdes y Jamaica. El objetivo es impedir el traslado o comercialización de materiales que puedan provocar incendios, quemaduras o afectaciones al servicio.
Pero no todas las autoridades están eliminando los fuegos artificiales. Chihuahua anunció que mantendrá un espectáculo pirotécnico durante el Grito en la Plaza del Ángel, aunque los filtros de seguridad impedirán al público ingresar con pirotecnia propia, además de encendedores, cerillos y otros objetos restringidos.
Lo que explota también queda en el aire
El impacto de la pirotecnia tampoco desaparece cuando termina el espectáculo.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha documentado que la combustión de estos productos puede liberar monóxido de carbono, partículas PM2.5 y diferentes compuestos utilizados para producir colores y detonaciones. Por su tamaño, las partículas finas pueden internarse profundamente en el sistema respiratorio.
La relación es especialmente relevante en ciudades que ya enfrentan problemas de contaminación atmosférica. Esto no significa que cualquier contingencia ambiental pueda atribuirse a los fuegos artificiales: ozono y partículas son contaminantes distintos y responden a procesos diferentes. Sin embargo, autoridades ambientales han reconocido que celebraciones con uso generalizado de pirotecnia y fogatas pueden provocar episodios de altas concentraciones de partículas cuando coinciden con condiciones meteorológicas desfavorables.
Por ello, una de las señales a vigilar después de la noche del Grito serán precisamente las mediciones de PM2.5 y PM10 durante la madrugada y mañana del 16 de septiembre.
Temascalcingo, el antecedente que mantiene encendida la alerta
La advertencia tampoco ocurre en el vacío. Apenas el 5 de septiembre, una explosión de material pirotécnico durante una celebración religiosa en Santa María Canchesdá, Temascalcingo, Estado de México, dejó 11 personas fallecidas y 82 que requirieron atención médica, de acuerdo con el último balance difundido por autoridades estatales.
El episodio no debe extrapolarse automáticamente a los espectáculos autorizados del 15 de septiembre, pero sí muestra las consecuencias que puede tener una falla en el manejo o almacenamiento de pólvora. CENAPRED advierte expresamente que estos materiales no deben almacenarse en viviendas, iglesias ni lugares donde permanezcan personas, sino exclusivamente en sitios autorizados.
Así, el reto del Grito de 2026 no será simplemente determinar cuántos cohetes iluminaron el cielo. El balance comenzará a conocerse el 16 de septiembre, cuando autoridades de salud, bomberos, Protección Civil y sistemas de monitoreo ambiental permitan saber cuántos accidentes, incendios y episodios de contaminación dejaron los festejos.
Hasta entonces, la recomendación más consistente entre las autoridades es también la más sencilla: evitar la pirotecnia de uso particular y no permitir que niñas y niños la manipulen.
Tres datos clave
- CENAPRED identifica a los niños de 5 a 14 años como el grupo con mayor proporción de lesiones graves
- 30% de las lesiones relacionadas con pirotecnia afecta los ojos
- La CNPC reportó que 92% de los accidentes ocurre en lugares clandestinos.