La empresa espacial china Space Pioneer, con sede en Pekín, informó que el vuelo inaugural de su cohete reutilizable Tianlong-3 fracasó, evidenciando los desafíos que enfrenta la industria espacial privada del país para competir con SpaceX.
La compañía, también conocida como Beijing Tianbing Technology, ofreció pocos detalles sobre el incidente, limitándose a confirmar el fallo mediante un breve comunicado en redes sociales.
El Tianlong-3 forma parte de los esfuerzos de China por desarrollar cohetes reutilizables, una tecnología clave para reducir costos y aumentar la frecuencia de lanzamientos, actualmente dominada por el modelo Falcon 9.
Space Pioneer había señalado que su cohete podría colocar hasta 36 satélites en órbita por lanzamiento, alineándose con los planes del país asiático de construir grandes constelaciones satelitales en órbita baja.
Este no es el primer contratiempo del proyecto. En 2024, durante una prueba, una etapa del Tianlong-3 se desprendió de su plataforma y cayó en una zona montañosa en la ciudad de Gongyi, sin que se reportaran víctimas.
El revés subraya la brecha tecnológica entre China y Estados Unidos en materia de reutilización de cohetes, ya que ninguna empresa china ha logrado aún recuperar y reutilizar con éxito la primera etapa de un vehículo orbital.
Otras compañías del sector, como LandSpace, continúan avanzando en esta carrera tecnológica y prevén nuevos lanzamientos en los próximos meses.