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Radar Inteligente
Quadratin 26 Mar, 2026 07:00

Genio y figura/Francisco Buenrostro

Creemos lo que queremos creer

La semana pasada siete perros se volvieron virales en redes sociales tras ser vistos caminando juntos por una autopista en Changchun, en la provincia china de Jilin, lo cual fue difundido a través de un video compartido por un automovilista, siendo lo único que hizo falta para que se creara toda una historia tan épica como difícil de corroborar, ya que las primeras versiones aseguraban que los caninos habrían logrado escapar de un camión de traficantes de perros que los habían robado de la comunidad donde vivían, y luego de caminar en perfecto orden por cerca de 17 kilómetros, sorteando los peligros del tráfico, protegiendo a uno de ellos de la raza pastor alemán, que parecía lastimado, bajo el liderazgo de un pequeño de la raza corgi (sí, esos mismos que tanto quería la reina Isabel II), lograron regresar a sus hogares, una aventura de la cual no había pruebas, sino sólo suposiciones, pero para los millones de usuarios de Internet no eran necesarias, por una simple y sencilla razón: creemos lo que queremos creer.

El 19 de marzo, voluntarios y rescatistas, incluidos miembros vinculados a la Universidad Normal de Changchun, llegaron a la zona y confirmaron que los perros habían regresado a sus hogares. Seis de ellos pertenecían a una misma aldea y el séptimo a una comunidad vecina.

Días después, el 21 de marzo, la plataforma oficial “Youyou Jilin”, de la Oficina de Cultura y Turismo de esa provincia, publicó un comunicado desmintiendo los rumores sobre robos, traficantes o venta de perros, y aclaró que toda la narrativa viral se basó en conjeturas sin evidencia.

Aplicando el clásico “haiga sido como haiga sido”, la historia atrapa, emociona y nos hace reflexionar sobre la solidaridad y apoyo mutuo que hay entre los animales, en este caso una espontanea manada de perritos, más allá de considerar qué tan real resultó ser y no dudaría, como ya lo predijeron en algunos memes, que Disney esté planeando cómo hacer una película con la misma trama (sólo espero que no se les ocurra recrear a los perritos con CGI, como paso con los personajes de la fallida live action de Blancanieves).

Como periodista me ha tocado informar de notas terribles, de crímenes violentos o tragedias naturales catastróficas, con datos duros que llegan a parecer una pesadilla, una muy real, lamentablemente, que, en no pocas ocasiones, he conocido de primera mano, deseando que no fueran verdad. Por eso mismo, entiendo como las redes sociales, en muchas ocasiones, se aferran a este tipo de noticias, que se vuelven virales porque dan esperanza y nos ponen de buenas, aunque se distorsionen los hechos.

Por eso reitero que “creemos lo que queremos creer”, lo que muchas ocasiones, de hecho, necesitamos creer, aunque sea para poder alegrarnos el día, porque, lamentablemente, las malas noticias son muchas y se generan a una velocidad tan vertiginosa que apenas nos damos abasto para poder dar cuenta de ellas en las redacciones de los medios de comunicación, pero claro que, por lo menos yo, siempre quisiera informar algo positivo, motivante, inspirador, porque, con todo y el rigor periodístico, aunado a un escepticismo natural de mi profesión que exige comprobar las noticias, con todo y eso, también hay veces que sólo quisiera creer lo que quiero creer. 

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