
El aumento de los recibos de luz en los hogares en Estados Unidos y la controversia en torno a los centros de datos están transformando elecciones de bajo perfil para controlar a las entidades de servicios públicos que construyen centrales eléctricas y líneas de transmisión, y luego le trasladan a la gente el costo.
Las tensiones desempeñaron un papel destacado en las elecciones del año pasado en Georgia, Nueva Jersey y Virginia, y ahora están en Arizona y Alabama, donde contiendas antes adormecidas se están convirtiendo en peleas políticas.