Hace cuatro décadas (1986) nuestro país ingresó en el club comunitario y dio el “sí” a la permanencia en la Alianza Atlántica en un plebiscito que se convocó casi cuatro años después del ingreso en la misma.
En medio de una UE con un funcionamiento poco democrático, indecente en cuestiones como la gazatí y de una OTAN al servicio del imperialismo trumpista, muchos ciudadanos (según Electomanía, en julio de 2025 había un 39,4% de españoles contrarios a la OTAN; y en agosto del año pasado, un 18,5% a favor de abandonar la UE) se preguntan si merece la pena seguir en el ente europeo y en la organización militarista transatlántica.
Por tanto, vamos a analizar los pros y contras de la pertenencia a ambos bloques:
UNIÓN EUROPEA:
Pros:
1. Libertad de circulación sin fronteras interiores (artículo 3 del Tratado de la UE).
2. Protección militar en caso de agresión exterior (artículo 42.7 del Tratado de la UE).
3. Pertenencia a una estructura institucional que respeta -en teoría- los DD.HH..
4. Según la Comisión Europea (2026), nuestro país ha recibido más de 150.000 millones de euros en fondos de cohesión desde 1986.
5. El PIB real español ha aumentado un 100% desde 1986, de acuerdo con el Ejecutivo de Bruselas (2026).
6. La citada institución (2026) establece en 500.000 el número de agricultores beneficiarios de ayudas comunitarias.
7. Aunque la entrada en el euro tuvo inicialmente un efecto inflacionario del 1%-2%, según el Banco de España, a largo plazo España ha seguido la tendencia normal de la economía europea. Por tanto, las subidas de precios posteriores han sido ajenas al “redondeo” inicial de la Moneda Única.
Contras:
1.Profundo déficit democrático. Más, cuando se trata de nuestro país, ya que la UE funciona de facto como un Estado confederal. Así, su principal institución, el Consejo de la UE, de carácter intergubernamental, no la deciden sus ciudadanos. Es decir, solo elegimos -e indirectamente para el ámbito de la UE- a nuestro respectivo Gobierno central, el cual representa a 1/27 de dicho Consejo de Ministros de la UE.
A los eurodiputados sí los escogemos, pero su poder es escaso. Además, no podemos sufragar a miembros de circunscripciones no nacionales y no hay listas abiertas.
Von der Leyen (la presidenta actual de la Comisión Europea) fue elegida por nosotros muy indirectamente, ya que fue votada por la Eurocámara.
2. Existencia de relaciones comerciales y diplomáticas con el Estado de Israel, cuyo régimen político viola continuamente los Derechos Humanos.
3. Actitud servil ante Estados Unidos.
4. La defensa del acuerdo con Mercosur (aún no en vigor), que establecería competencia desleal en el campo con algunos países latinoamericanos, en perjuicio de los agricultores comunitarios.
5. España es menos soberana dentro de la UE.
OTAN:
Pros:
1. Sólido escudo militar ante la ausencia de un ejército europeo o de una alianza militar iberoamericana.
Contras:
1. La OTAN ya no es una garantía de seguridad, como se ha apreciado en las amenazas de EE.UU. a Dinamarca (país al cual pertenece Groenlandia), un socio de dicha organización.
2. En política internacional el poder real impera sobre el derecho internacional. Es decir, el muchas veces mencionado artículo 5 de la Alianza solamente tendría funcionamiento efectivo si el atacante es contrario a los intereses geoestratégicos estadounidenses. Por poner un ejemplo, supongamos que la otanista Turquía es atacada por Israel (Estado no miembro). ¿Qué harían en la práctica los países de la OTAN?
3. El secretario general de esta organización imperialista, Mark Rutte, defiende un aumento del gasto militar al 5%, lo cual tendría un efecto nocivo sobre el Estado social.
4. La OTAN es funcional a los intereses armamentísticos y geopolíticos del anglosionismo -esté o no Trump en la Casa Blanca-, un fenómeno ideológico, económico y militar dañino para los intereses de la humanidad.
5. En términos identitarios, España es una nación de naciones perteneciente a la Europa latina y católica, mientras que la OTAN está liderada por una nación anglosajona, protestante e históricamente contraria a los intereses de España.
6. España es menos soberana dentro de la OTAN.
En resumen, cuarenta años después del referéndum de permanencia de España en la OTAN y de su ingreso en la UE lo más sensato es la convocatoria de sendos referendums consultivos (artículo 92 de la CE) para verificar el nivel de apoyo popular en ambos casos. ¿Qué resultados convendrían a España? Pues seguir la senda de Irlanda, República de Chipre, Malta y Austria. Es decir, no estar en la OTAN y quedarse en la UE, impulsando la construcción de un ejército europeo o, al menos, de una confederación militar comunitaria más sólida que la existente actualmente. El Brexit -El Reino Unido es, junto a Israel, el gran aliado internacional de EE UU- ha dado una oportunidad para tal fin.
Además, alejarse políticamente del Eje Anglosionista le supondría a España una oportunidad de profundizar en su relación económica e identitaria con la también latina y católica Hispanoamérica, por un lado; y a nivel comercial, con los países que conforman la Organización para la Cooperación de Shanghai.
En cómputo global la UE ha sido beneficiosa para España y ya posee una casi desconocida cláusula de defensa (su “OTAN” interna), mientras que la OTAN verdadera es fundamentalmente una organización funcional a los intereses del imperialismo anglosajonista y, por tanto, contraria a los DD.HH. y potencialmente lesiva en lo económico. No obstante, lo deseable y funcional es una UE con plenas garantías en materia de Defensa y totalmente independiente de EE UU, Rusia y China.
Por último, el desprecio a España por parte de Trump debe ser interpretado por el Gobierno y por la población como una oportunidad para salir de la Alianza Transatlántica.
En otras palabras, UE, sí; OTAN, no. @mundiario