
El Saltillo del siglo XX fue escenario de un importante desarrollo industrial. La maestra Esperanza Dávila menciona que: “hace unos 100 años nuestra ciudad era un pueblo pequeño y tranquilo. Tenía alrededor de 90 mil habitantes y durante varias décadas su población mantuvo un crecimiento moderado y sostenido”. Esa realidad ha cambiado drásticamente con el paso del tiempo. Saltillo no es, en sentido estricto, una ciudad turística; sin embargo, en años recientes se han implementado diversas estrategias para “atraer” visitantes, como la denominación del barrio del Ojo de Agua en “barrio mágico” y otras iniciativas orientadas a incentivar el consumo y la captación de capital nacional y extranjero.