
Se sigue gritando como deseo, como anhelo, al decir: “Viva México” y no “vive”, que indicaría ya meta victoriosa e ideal realizado.
Porque el “vivir” del grito ha de aludir a objetivo logrado para el regocijo consumado. Ha de referirse a un vivir pleno, no a medias o sólo de migajas, y a un vivir para todos, no sólo para minorías voraces.