Juan Musso vivió una noche de extremos en la final de la Copa del Rey. El guardameta argentino, que había sostenido al Atlético durante gran parte del torneo, terminó siendo protagonista en el momento más delicado. En apenas unos minutos pasó de transmitir seguridad a quedar señalado en una acción que marcó el rumbo del partido.
El encuentro comenzó de la peor manera posible para el Atlético. A los 15 segundos, el cabezazo de Barrenetxea sorprendió a todo el equipo, incluido Musso, que dejó la sensación de poder haber hecho algo más. Un golpe inicial que ya condicionaba el desarrollo del choque en La Cartuja.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó al filo del descanso. Con el marcador igualado, el portero salió de manera precipitada a despejar un balón aéreo y terminó impactando con un rival dentro del área. El árbitro no dudó en señalar penalti, una decisión que desató las protestas rojiblancas pero que resultó determinante.
¿Qué habría ocurrido si Oblak hubiera estado disponible en vez de Musso?
El error permitió a la Real Sociedad llegar al descanso con ventaja, desfigurando el plan del Atlético y obligándolo a remar contracorriente. En una final de este calibre, los detalles pesan como piedras, y la acción de Musso terminó inclinando la balanza en el peor momento posible.
Pese a su notable rendimiento en Copa y Champions, el fútbol no perdona en los escenarios más grandes. Por eso más de uno —quizá incluso el propio Simeone— no puede evitar preguntarse qué habría ocurrido si, en lugar de Musso, Oblak hubiera estado bajo los tres palos en la final de La Cartuja. Lo único indiscutible es que el argentino pasó de héroe a villano en cuestión de segundos, en una noche que resume la crudeza del deporte: todo puede cambiar en una sola jugada. @mundiario