México permanece en la lista de países que Estados Unidos identifica como principales territorios de tránsito o producción ilícita de drogas para el año fiscal 2027, de acuerdo con la nueva determinación presidencial presentada por la administración de Donald Trump ante el Congreso.
La lista incluye a 23 países, de los cuales 17 se encuentran en América Latina y el Caribe: Bahamas, Belice, Bolivia, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Perú y Venezuela.
La propia legislación estadounidense establece que la inclusión de un país en esta categoría no significa necesariamente que su gobierno no esté realizando esfuerzos contra el narcotráfico. La designación también considera factores geográficos, comerciales y económicos que permiten el tránsito o la producción de drogas.
¿Qué dice EU sobre México?
México continúa dentro de la lista, en un contexto en el que Washington mantiene como una de sus prioridades la reducción del tráfico de fentanilo, precursores químicos y otras drogas sintéticas.
La estrategia nacional de control de drogas de la administración Trump señala específicamente a México como un país con el que Estados Unidos busca avanzar en el decomiso de precursores y la reducción de la producción de drogas sintéticas, además de combatir las estructuras de organizaciones criminales transnacionales.
La inclusión de México, por tanto, debe distinguirse de la categoría más severa contemplada por la legislación estadounidense: la determinación de que un país haya “fallado demostrablemente” en el cumplimiento de sus compromisos internacionales contra las drogas.
Bolivia y Colombia, bajo mayor señalamiento
Para este año, Bolivia y Colombia aparecen en esa categoría más severa. La determinación presentada al Congreso sostiene que ambos países fallaron demostrablemente durante los últimos 12 meses en el cumplimiento de sus compromisos internacionales de lucha contra las drogas.
En el caso colombiano, la política antidrogas de Washington ha puesto especial atención en la reducción de los cultivos de coca y en la desarticulación de las organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína. La estrategia nacional de control de drogas de Estados Unidos identifica precisamente estos objetivos como prioridades de su relación con Colombia.
Venezuela cambia de categoría
Venezuela representa uno de los cambios respecto a la determinación anterior. El país permanece dentro de la lista general de territorios identificados como importantes para el tránsito o producción ilícita de drogas, pero ya no aparece entre los países que Washington considera que “fallaron demostrablemente” en sus compromisos antidrogas.
La determinación de 2026 había incluido a Venezuela dentro de esa categoría junto con Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia. El cambio se produce mientras Estados Unidos mantiene una relación distinta con las autoridades venezolanas respecto a años anteriores y después de nuevos acuerdos en materia energética y de cooperación.
¿Qué significa estar en la lista?
La clasificación estadounidense tiene una definición específica. No constituye por sí misma una acusación contra un gobierno ni determina que un país no coopere en materia de seguridad.
Washington utiliza la categoría para identificar países cuya ubicación, actividad comercial u otras condiciones facilitan el tránsito o la producción de drogas que afectan a Estados Unidos. La propia explicación legal de la clasificación señala que un país puede aparecer en la lista incluso cuando su gobierno realiza esfuerzos importantes contra el narcotráfico.
La nueva determinación vuelve a colocar así a México y a otros países latinoamericanos dentro del mapa antidrogas de Washington, mientras la administración Trump mantiene el combate al tráfico de fentanilo, cocaína y otras sustancias como uno de los ejes de su política de seguridad hacia la región.