Galicia busca construir una respuesta colectiva frente al abandono del territorio y a la creciente vulnerabilidad ante los incendios. Esa es la idea de fondo que articula el Foro Territorio Rural Resiliente, una iniciativa impulsada desde la sociedad civil que celebrará su encuentro final el próximo 28 de mayo en la Cidade da Cultura, tras varios meses de trabajo participativo alrededor de los grandes retos del rural gallego.
La presentación oficial del Foro se celebró este lunes en el Salón Reitoral del Colexio de San Xerome, en Santiago de Compostela, en un acto en el que sus promotores reivindicaron la necesidad de construir alianzas amplias para afrontar desafíos que ya no son exclusivamente ambientales, sino también económicos, sociales y territoriales.
El proceso está promovido por la Fundación Juana de Vega y el Laboratorio do Territorio (LaboraTe) de la Universidade de Santiago de Compostela, con la colaboración de la Fundación RIA, la Fundación Roberto Rivas y el Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia.
El evento final reunirá a más de 200 personas vinculadas a la investigación, al sector productivo, a las administraciones públicas, a la educación, a entidades sociales, a los medios de comunicación y a la ciudadanía, en una convocatoria abierta al público mediante inscripción previa.
Del diagnóstico a la acción colectiva
Lejos de plantearse como una jornada puntual, el Foro nació como un proceso de reflexión compartida sobre el futuro del territorio rural gallego. En los últimos meses, más de 120 expertos y representantes de entidades, colectivos y empresas participaron en seis mesas de trabajo centradas en cuestiones como la movilización de tierras, la gobernanza territorial, la actividad económica, la comunicación social del rural o la ordenación de los usos agroforestales.
El objetivo, según explicó el director de la Fundación Juana de Vega, José Manuel Andrade, no es solo diagnosticar problemas conocidos desde hace décadas, sino “ordenar ideas, construir consensos, identificar prioridades y activar alianzas”. Andrade insistió en que el debate sobre el rural afecta directamente al futuro de Galicia. “Hablar del rural no es hablar del pasado. Es hablar de cómo Galicia quiere organizar su futuro”, afirmó durante la presentación.
También advirtió de que la pérdida de actividad en el territorio incrementa la exposición a los grandes incendios forestales. “Cuando la tierra no la gestiona nadie, acaba gestionándola el fuego”, resumió, al reclamar una mayor apuesta por la prevención territorial y por la recuperación de tierras abandonadas frente a modelos centrados exclusivamente en la extinción.
Un rural vivo como estrategia de país
La profesora e investigadora de LaboraTe-USC, Inés Santé, destacó que el proceso permitió construir una visión compartida sobre la necesidad de avanzar hacia un rural más activo, multifuncional y resiliente. Según recordó, estudios de las universidades gallegas indican que la puesta en producción de las tierras abandonadas podría incrementar en más de 1.000 millones de euros la producción agraria gallega, un dato que evidencia el potencial económico del territorio si se refuerza su gestión activa.
Las distintas mesas abordaron cuestiones como la soberanía alimentaria, el relevo generacional, la integración entre producción y conservación ambiental, el fortalecimiento de las comunidades locales o la coordinación entre administraciones y sector privado. En este sentido, el Foro busca reforzar una idea transversal: que el territorio rural no puede entenderse solo como un espacio productivo o ambiental, sino como una pieza clave del equilibrio territorial y social de Galicia.
Universidad, territorio y conocimiento compartido
Durante el acto también participó el vicerrector de Innovación y Transferencia del Conocimiento de la USC, Marcelo Maneiro, quien defendió el papel de la universidad como agente capaz de conectar investigación, innovación y conocimiento práctico del territorio.
Maneiro señaló que el Campus Terra constituye “un marco especialmente adecuado” para impulsar reflexiones aplicadas sobre el futuro del rural gallego, al integrar investigación, transferencia e innovación alrededor de los grandes desafíos vinculados a la tierra, la producción agroalimentaria y la sostenibilidad.
Un foro abierto para construir consensos
La jornada del 28 de mayo se estructurará en torno a tres grandes bloques: la gestión activa del territorio y la actividad económica; la ordenación y gobernanza territorial; y el papel de la comunicación en la construcción de la imagen social del rural.
El programa incluirá experiencias inspiradoras de distintos territorios, representantes institucionales y una dinámica final participativa orientada a definir prioridades estratégicas y consolidar una alianza de futuro en torno al territorio rural resiliente. @mundiario
La organización mantiene abiertas las inscripciones a través de su página web oficial: Foro Territorio Rural Resiliente