
Hay un viejo refrán mexicano que dice: Dime de qué presumes y te diré de qué careces; y no es que yo crea que, el senador Enrique Inzunza, quien está acusado por las autoridades de justicia de Estados Unidos de tener presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, carezca de credibilidad, lo que pasa es que presume ser impoluto, a pesar de tener semejantes acusaciones en su contra.
Inzunza Cázarez, lleva 20 días negando las acusaciones de la Fiscalía de Nueva York, pero tampoco ha pedido licencia al cargo, lo que le permite mantener el fuero para evitar que lo detengan, además, sigue escondido en Sinaloa -según dice- porque a pesar de ser integrante titular de la Comisión Permanente, no ha acudido al Senado.
Desde que se dio a conocer la acusación en su contra, este senador de Morena oriundo de Badiraguato, Sinaloa, ha presumido ser patriota, ha citado a Marco Aurelio de quien rescató la frase: “Hay que mantenerse recto, no enderezado”.
También se ha calificado como un hombre veraz y recto, ha evocado El Arte de la Prudencia, de Baltasar Gracián; y ha asegurado ser una persona verídica, de instituciones, servidor del Estado y de su honorable país.
Teniendo tantos atributos, uno no se explica el por qué de las acusaciones de Estados Unidos en su contra.
Ah, claro, las pruebas…
De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York Enrique Inzunza Cázarez, presuntamente utilizó su poder político desde que era Secretario General de Gobierno de Sinaloa (2021-2024) y luego como senador para facilitar la entrada de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetaminas a Estados Unidos.
Lo acusan de supuestamente poseer armas de fuego y dispositivos destructivos con la finalidad de proteger la operación del narcotráfico y de proporcionar información sensible sobre operativos de las fuerzas de seguridad y militares a los líderes del cártel para que pudieran evadir capturas.
Es decir que, de acuerdo con la Fiscalía de Nueva York, Enrique Inzunza Cázarez formaba parte de una “arquitectura de captura institucional”, con supuestas reuniones con líderes de cárteles del narcotráfico y apoyo político a cambio de sobornos.
Entre las 10 personas que fueron acusadas por las autoridades estadounidenses destaca el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, quien a menos de una semana de ser imputado solicitó licencia al cargo; así como Dámaso Castro, quien era vicefiscal de esa entidad y también pidió licencia.
La semana pasada nos enteramos que Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas de Rubén Rocha Moya, se entregaron a las autoridades de Estados Unidos.
Entonces en dónde queda la honorabilidad del senador de la que tanto presume, por qué no pide licencia en lo que se llevan a cabo las investigaciones, o bien si no tiene nada que esconder, por qué no se presenta a la Permanente.
Y en Pregunta Sin Ofensa:
Durante la discusión de la reforma judicial propuesta por Andrés Manuel López Obrador, la oposición, académicos y trabajadores alertaron lo complicado de la elección judicial. Ayer, en un reconocimiento a la complicada organización y ejecución de la controvertida reforma, la presidenta, Claudia Sheinbaum presentó una nueva reforma judicial que enmendará los errores de la anterior... ¡se les dijo!
@aguilarkarina