Tel Aviv, Israel— La milicia hutí, respaldada por Irán, tomó el control de una isla ubicada en un punto estratégico del Mar Rojo tras días de intensos combates, dijeron el viernes dos funcionarios del Gobierno yemení, lo que le otorga a Irán y sus aliados influencia sobre las dos principales rutas para el transporte marítimo de petróleo fuera de Medio Oriente.
La toma de la isla Perim se dio después de que Arabia Saudita anunciara el cierre de un oleoducto fundamental, un día después de que las fuerzas hutíes avanzaran sobre la estratégica ciudad portuaria de Mokha, en Yemen.
Ambos hechos representaron severos reveses para el reino saudita, el cual exporta la mayor parte de su petróleo a través del Mar Rojo. El Ministerio de Relaciones Exteriores del reino dijo que el oleoducto fue atacado el jueves por drones lanzados desde Irak.
La isla Perim se ubica en medio del Estrecho de Bab el-Mandeb, el estrecho paso en la entrada Sur del Mar Rojo. Su toma añade una nueva dimensión a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La República Islámica ya había cortado en gran medida el flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, y utilizado esa influencia para exigir concesiones de Washington. Ahora, la milicia hutí, aliada de Irán, cuenta con presencia en un punto estratégico del Mar Rojo, y podría alterar aún más el transporte marítimo en la zona.
La toma de la isla se dio después de intensos combates terrestres en Yemen, mientras los hutíes han emprendido un avance relámpago contra las fuerzas aliadas con el Gobierno yemení reconocido internacionalmente, el cual cuenta con el respaldo de Arabia Saudita. El reino ha enfrentado ataques frecuentes de los hutíes contra sus petroleros e instalaciones energéticas, incluso mientras sus líderes han intentado evitar una guerra directa con el grupo, dicen analistas.
El príncipe heredero saudita Mohammed bin Salmán habló con el presidente Donald Trump sobre la escalada en Yemen, en llamadas realizadas esta semana, y le pidió a Estados Unidos que tomara acción militar contra los hutíes, de acuerdo con funcionarios con conocimiento de las conversaciones. Trump le dijo que no estaba dispuesto a hacerlo, dijeron los funcionarios.
Sin embargo, Trump le dijo al príncipe heredero, el líder saudita de facto, que continuaría brindando asistencia en materia de Inteligencia y ubicación de blancos.
Un alto funcionario de la administración dijo: “Estados Unidos está enfocado en proteger nuestros intereses fundamentales de seguridad nacional, como garantizar la libertad de navegación en el Mar Rojo”. El funcionario agregó: “Estamos en diálogo continuo con Arabia Saudita y el Gobierno de la República de Yemen respecto a la estabilidad regional”.
En julio, conforme se intensificaron las tensiones entre Arabia Saudita y los hutíes, el grupo declaró un bloqueo contra los barcos sauditas en el Mar Rojo, lo que presionó los precios del petróleo.
Los crecientes enfrentamientos en Medio Oriente en días recientes han impulsado al alza los precios del petróleo, los cuales se dispararon el jueves por encima de los $109 dólares por barril para el crudo Brent, el referente internacional. Los precios del petróleo bajaron a alrededor de $104 dólares por barril el viernes, pero se mantienen en su punto más alto desde julio.
El Gobierno saudita dijo el viernes que un oleoducto estratégico, que transportaba petróleo a través del reino hacia sus puertos en el Mar Rojo, también fue “objeto de varios ataques” el jueves, y que el oleoducto había sido cerrado “como medida de precaución”.
El Ministerio de Relaciones Exteriores del reino dijo que los ataques habían dejado algunas personas heridas, pero no especificó qué grupo en particular era el responsable. Milicias respaldadas por Irán operan desde Irak.
La oficina del primer ministro iraquí condenó los ataques en un comunicado el viernes, y dijo que estaba abriendo una investigación sobre cómo habían ocurrido. Agregó que el comandante militar a cargo de la provincia sureña de Maysán, desde donde se lanzaron los ataques, fue destituido.
Imágenes satelitales obtenidas el viernes por The New York Times mostraron una columna de humo negro de más de 60 millas (97 kilómetros) de largo, elevándose desde una zona cercana al oleoducto, el cual le permite a Arabia Saudita evitar el Estrecho de Ormuz.
El viernes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán pareció ofrecer un comunicado en apoyo a los hutíes.
“La República Islámica de Irán reitera su postura de principios y consistente sobre la necesidad de respetar la independencia, la soberanía nacional y la integridad territorial de Yemen”, dijo el ministerio.
Un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores dijo a medios de comunicación iraníes que “estaban en marcha planes” para conversaciones en Omán entre Irán y estados del Golfo Pérsico el lunes, para “discutir asuntos regionales”, incluido el Estrecho de Ormuz. Funcionarios omaníes no ofrecieron comentarios de inmediato.
Yahya Saree, vocero militar de los hutíes, no dijo de manera explícita si los hutíes habían tomado la isla Perim. Pero afirmó, en un comunicado, que el “enemigo saudita” –en aparente referencia a las fuerzas aliadas con el gobierno– había sido expulsado de más de 5,000 kilómetros cuadrados (unas 2,000 millas cuadradas) de territorio.
Saree también dijo que la navegación era segura para todas las empresas, excepto las sauditas.
Arabia Saudita no ha comentado públicamente sobre la toma de la isla Perim. Sin embargo, el viernes, las fuerzas del Gobierno yemení parecieron anunciar una contraofensiva de su fuerza aérea, y advirtieron a los civiles evitar los caminos que conectan Taiz con Mokha, y Mokha con Dhubab, la cual se ubica directamente sobre el Estrecho de Bab el-Mandeb.
Durante semanas, los hutíes han llevado a cabo ataques intermitentes contra Arabia Saudita, incluidas instalaciones energéticas. A principios de esta semana, las autoridades sauditas dijeron que 73 civiles habían resultado heridos en ataques hutíes contra la parte Sur del reino.
El viernes, la cadena controlada por los hutíes, Al-Masirah, dijo que Arabia Saudita había lanzado dos rondas de ataques aéreos contra el puerto de Mokha. El Centro de Comunicación Internacional del Gobierno saudita no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
No quedó claro exactamente cuándo llegaron los hutíes a la isla. Los funcionarios yemeníes hablaron bajo condición de anonimato, porque no estaban autorizados a hablar con los medios de comunicación. Un vocero del Gobierno yemení no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Los hutíes y el Gobierno yemení han estado en guerra desde 2014, cuando la milicia tomó el control de la capital, Saná. Poco después, una coalición militar liderada por Arabia Saudita inició una campaña de bombardeos para intentar restaurar al gobierno en el poder, sumiendo a la empobrecida nación en una devastadora guerra.
Una frágil tregua, alcanzada en 2022, se ha desmoronado en meses recientes. Desde que los combates se intensificaron drásticamente en Yemen la semana pasada, al menos 46,000 personas han sido desplazadas, de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones, un organismo de la ONU.