La macrocausa del caso Villarejo vuelve a proyectar su sombra sobre una de las figuras más relevantes del Partido Popular durante los gobiernos de Mariano Rajoy. La Audiencia Nacional ha ordenado una nueva revisión del abundante material intervenido al excomisario José Manuel Villarejo para determinar si existen conversaciones con la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y con el empresario Ignacio López del Hierro que puedan revelar la presunta existencia de conductas delictivas.
La decisión, adoptada por el magistrado Antonio Piña, supone un nuevo movimiento dentro de una investigación que lleva años desentrañando la actividad privada desarrollada por Villarejo mientras permanecía en activo en la Policía Nacional y que afecta a decenas de piezas separadas.
En su resolución, el juez encomienda a la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional que examine el material incautado al excomisario para identificar conversaciones, correos electrónicos o incluso transferencias bancarias entre Villarejo, Cospedal y López del Hierro que puedan aportar “contenido que pueda aportar indicios de criminalidad”.
El mandato judicial no supone la reapertura automática de una causa contra la exsecretaria general de los populares, pero sí abre la puerta a una nueva valoración del abundante material acumulado durante la instrucción.
La revisión incluirá también un audio difundido hace años por RAC1, incorporado ahora formalmente al procedimiento. En esa grabación, Villarejo conversa con Cospedal sobre la supuesta localización de documentación relacionada con el extesorero del PP Luis Bárcenas, una conversación que desde hace tiempo forma parte del debate político y judicial sobre la operación Kitchen.
Sin nueva imputación, pero con una investigación reactivada
El juez Antonio Piña mantiene, por el momento, la misma posición que había sostenido anteriormente respecto a la situación procesal de Cospedal y López del Hierro. La resolución no acuerda su nueva imputación, una petición formulada reiteradamente por el PSOE, personado como acusación popular en distintas piezas del caso Villarejo.
Sin embargo, el magistrado considera que resulta procedente profundizar en el análisis de las comunicaciones intervenidas al excomisario para determinar si contienen nuevos elementos relevantes que no hubieran sido valorados anteriormente. La Fiscalía Anticorrupción se había opuesto a esta diligencia.
La nueva orden judicial vuelve a colocar el foco sobre la denominada operación Kitchen, la investigación que trata de esclarecer el presunto dispositivo parapolicial organizado para obtener información del extesorero del PP Luis Bárcenas cuando ya estaba siendo investigado por la trama Gürtel.
En aquella causa, Dolores de Cospedal llegó a figurar como investigada, aunque finalmente el entonces instructor de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, acordó archivar las actuaciones contra ella. Desde entonces, las acusaciones populares han intentado sin éxito revertir esa decisión apoyándose, entre otros elementos, en las conversaciones grabadas por el propio Villarejo.
El PSOE celebra la resolución
La decisión judicial ha sido recibida con satisfacción por el PSOE, que considera que la Audiencia Nacional da un paso para esclarecer una de las investigaciones más delicadas relacionadas con las llamadas “cloacas del Estado”.
Los socialistas sostienen que los nuevos análisis pueden reforzar la investigación sobre la presunta utilización de recursos públicos para proteger al Partido Popular durante la crisis provocada por los papeles de Bárcenas y la investigación de la caja B.
En ese contexto, Ferraz ha insistido en reclamar responsabilidades políticas y ha instado al actual presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, a pronunciarse sobre el desarrollo de la investigación. @mundiario