Por qué no voy a ver la película La Odisea, las reacciones al comentario de Pedro Sola y asuntos asociados abordaré sin caer en la dispersión propia del trastorno por déficit de atención que hoy es su día. ¿Qué fumó Nolan?, el mismo director de Oppenheimer, The Dark Night o Dunkirk, ahora nos presenta el tráiler de La Odisea su más reciente producción de 250 millones de dólares, es una grosería. Invito a ver las varias críticuestión inteligentes que ya circulan en la red, es larga la lista de asuntos torcidos a mencionar. Todo indica que está hecha con la ideología de los premios Oscar y la estética de Disney, unas cuantas escenas nos han dicho todo. Espero que Nolan aprenda la lección en taquilla y no vuelva a desviarse así, arrogantemente se permite corregir la obra clásica. Es como si se filmara el Ramayana o el Popol Vuh en Texas con texanos, preponsabilidad darnos una versión fácilmente digerible para estos tiempos woke rompiendo el sentido y contexto de la obra. Muchos la recordarán como lectura escolar obligatoria que ni el profesor había leído, efectivamente es larga y no fácil, algo así como Don Quijote, sin embargo, es una de nuestras raíces occidentales más antigua de las que tenemos testimonio escrito, muchos conocen sobre las sirenas o el cíclope, pero poco sobre las peripecias de Ulises en su largo regreso a casa por los mares circundantes a Grecia. Esta película aportará tanto como Cantinflas de Sancho Panza, mira que poner a una mujer negra mexicana en el papel de Atenea, pues como que no, o poner a Elliot Page como Sinon, quien ni aparece en La Odisea, ni era primo de Ulises, ni era trans, ¿se acuerdan qué pasó con Blancanieves colombiana? Sobre el comentario de Pedro Solá, personaje que me resulta detestable, dijo una verdad que catalogaron como discurso de odio. ¿Por qué no aceptar que a alguien no le agrada comer junto a un perro en el restaurante? Habló de envenenar y disparar en un sentido sarcástico, gran pecado, tienes que adorar a los perros ajenos, si no es odio. Yo soy perrero, adoro a los perros, pero los guardo cuando tengo visitas y solo a solicitud de ellas los introduzco, también soy taurino de corazón, pero entiendo hay quienes no les guste la fiesta. El comentario fue políticamente incorrecto, lo asombroso fue la gigante reacción, prohibido disentir de lo “correcto”. Así divagan en temas las personas con TDA, es sombroso que aún haya resistencias a medicarse por prejuicios. Un niño con TDA tiene derecho a ser tratado, un adulto no dudar en tratarse. Finalmente, el pato Merlín ya tiene casa, en Navidad se lo comerán. Hasta la próxima.
- *- El autor es siquiatra y ejerce en Tijuana.