
Andar descalzo por la casa, correr distancias largas, llevar zapatos demasiado apretados (o demasiado holgados). Todo esto puede generar fricción en la piel que, con el tiempo, puede provocar callosidades. Estas manchas gruesas y ásperas son “la defensa natural de tu piel” contra las rozaduras y la irritación, dijo Sari Priesand, podóloga de la Universidad […]