
Petróleos Mexicanos (Pemex) confirmó, mediante un comunicado nacional, la presencia de aceite crudo en el mar a 46 millas náuticas de Ciudad del Carmen, Campeche, y sostuvo que el ducto marino responsable de la emanación permanece despresurizado y aislado, sin flujo de hidrocarburo, mientras personal especializado ejecuta las labores de reparación en el lecho marino del Golfo de México.
El incidente se originó el 10 de septiembre de 2026, cuando personal del Activo de Extracción Cantarell reportó una caída de presión en un ducto marino de recolección de hidrocarburos provenientes de las plataformas Ek-TA, Balam-TA, Balam-A, Balam-TB y Balam-TA2. De manera inmediata, la empresa productiva del Estado despresurizó la línea y la aisló mediante el cierre de las válvulas de seguridad ubicadas en sus extremos, maniobra que, según la paraestatal, detuvo desde ese momento la emanación de aceite crudo.
Ese mismo día arribaron al punto del incidente embarcaciones especializadas para dispersión mecánica y colocación de barreras oleofílicas de contención. Personal especializado de buceo localizó el punto de pérdida de contención en el ducto e inició los trabajos de reparación submarina.
Según el reporte más reciente de Pemex, concluyeron las labores de dragado del lecho marino y actualmente se realiza el retiro del lastre de concreto que protege la tubería, además de la habilitación de una envolvente metálica que cubrirá la zona afectada de la línea.
También desde el 10 de septiembre de 2026 se activó el Grupo Regional de Atención y Manejo de Emergencias (GRAME) para controlar y mitigar el incidente, coordinar los tiempos de respuesta, salvaguardar al personal y las instalaciones, y sostener la comunicación estratégica e interinstitucional. La Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR) activó el Plan Local de Contingencias a las 06:45 horas de esa fecha, a través del GRAME de Ciudad del Carmen, con el propósito de respaldar a la paraestatal en las tareas de contención y recuperación del hidrocarburo mar adentro.
Con base en el protocolo correspondiente, el GRAME notificó el incidente a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y a la SEMAR. El día 11 del mismo mes y año, Pemex atendió la Orden de Inspección Ordinaria emitida por la ASEA.
“Con base en el monitoreo permanente del Golfo de México, hoy se descarta el arribo de hidrocarburos a la línea de costa”, señaló la paraestatal en su comunicado, en el que agregó que continuará con las acciones para la atención total del incidente y seguirá informando sobre su avance.
La reparación del ducto concluirá en los siguientes días, según la estimación oficial, por lo que de manera precautoria permanecen en el área embarcaciones dedicadas a contención, recolección de hidrocarburos y dispersión mecánica. El derrame fue detectado inicialmente por el Observatorio Permanente del Golfo de México, mecanismo de vigilancia constituido en abril de 2026 para el seguimiento de este tipo de eventos.
El episodio se suma a los antecedentes de fugas en la sonda de Campeche. En julio de 2023 se registraron emanaciones en los campos Ek-Balam que derivaron en una discrepancia respecto a la magnitud del área afectada: investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) estimaron hasta 467 kilómetros cuadrados, mientras que Pemex sostuvo que la superficie impactada fue de 0.06 kilómetros cuadrados.