La causa contra el expresidente Zapatero, en donde formal y prácticamente ni siquiera ha sido aún imputado, como he explicado también en MUNDIARIO, no puede hacerse en los medios de comunicación, como ya está sucediendo.
Cada día los digitales, televisiones, radios y periódicos convencionales nos sorprenden con un nuevo avance o dato relevante de la investigación judicial en curso que, por lo demás, sigue declarada secreta en una buena parte. De esta manera, las garantías del investigado, a partir de la más básica de su presunción de inocencia, se ven directamente afectadas por una prensa ávida por construir un auténtico juicio paralelo.
Muchas veces se han debatido y estudiado medidas para intentar poner un coto legal a esta voracidad informativa, sin que hasta ahora se haya sido capaz de acertar con la normativa más apropiada para estos casos.
La presión mediática condiciona los procesos judiciales. El debate sobre los límites informativos vuelve al centro político
Sin duda, el derecho de información es un derecho fundamental con todas sus consecuencias constitucionales, pero también lo son las garantías que para todo encausado se recogen en el artículo 24 de la Constitución. Un difícil equilibrio entre garantías procesales y la libertad de prensa, que como todo tiene que tener sus límites cuando están en juego valores superiores como son la libertad y la seguridad jurídica de las personas.
Además, la sociedad española no puede aguantar por mucho tiempo el espectáculo mediático que se anuncia en esta causa contra el expresidente Zapatero, con “revelaciones” y “exclusivas” diarias al mismo tiempo que trabaja el juez Calama Teixeira, quien sin duda también se verá afectado por esta marea mediática en la instrucción de unas diligencias que a todas luces se presentan como muy complejas.
Urge, por tanto, adoptar alguna iniciativa legislativa urgente, a pesar, claro está, del panorama que actualmente presentan las Cortes Generales y con un Partido Popular que naturalmente va a hacer toda la sangre posible, algunas veces en clara connivencia con ciertos medios digitales. @mundiario